Ultimates: Empieza por lo imposible – Reconstruyendo la esencia

En el siempre lioso entuerto de romper continuidades, destruir universos, integrar personajes de uno en otro y cambiar por completo el escenario que hace no tantos años cualquier aficionado podía conocer, el cómic norteamericano, más que ganar nuevos lectores, está arriesgando a los clásicos. Y sin embargo, de vez en cuando hay movimientos que atraen. Ultimates es uno de ellos. Ya no hablamos de los Ultimates que dieron fuerza a esta versión alternativa de Marvel a través de los Vengadores, la que construyeron Mark Millar y Bryan Hitch. Pero sí estamos hablando de lo más cercano que hay ahora mismo al espíritu de los despreciados 4 Fantásticos.

Y ojo, que eso no es ninguna tontería. No lo ha tenido fácil en los últimos tiempos la Primera Familia, y el cine más que ayudar ha sido un clavo más en su ataúd, pero lo que contaba desde sus inicios de la mano de Stan Lee y Jack Kirby, es transcendente en Marvel. Mucho. Y la prueba más palpable es este primer volumen de Ultimates, que ya desde su portada, con los protagonistas aupados a la mano gigante de Galactus, es toda una declaración de intenciones, una que nos invita a pensar en el lado más cósmico de este universo, en personajes que actúan más como exploradores, como imaginautas, que como superhéroes.

 

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Hasta el infinito y más allá

Está bastante claro que Al Ewing tiene miras muy altas, y sólo cabe esperar que la se le permita desarrollar todo lo que tiene en mente en unos tiempos en los que siempre hay demasiadas prisas editoriales. Si es capaz de hacer que sus héroes (Pantera Negra, Capitana Marvel, Ms. America, Spectrum y Maravilla Azul) compartan páginas con Galactus, con Eternidad y con esa sorpresa que Ewing se guarda para la última página de este primer volumen, todo puede ser posible de aquí en adelante. Así que cuanto más dure, mayor será la felicidad del lector que añore las aventuras cósmicas de los 4F, esas que tenían como meta el infinito y más allá mucho antes de que Toy Story popularizara ese eslogan.

A Ewing además, se le nota un cariño especial por sus personajes. No están elegidos al azar. No están sólo por sus poderes. Hay, también en ese sentido, un homenaje a lo que eran los 4F originales, porque sus problemas, sus inquietudes y sus personalidades cuentan y mucho. No con todos y no en la misma medida, pero ver a Ms. América combatiendo amenazas en el otro lado del universo cuando su cabeza está bailando con su novia es exactamente de lo que va un cómic que quiera explorar esta forma de entender al superhéroe.

Cósmico también en el dibujo

AVEN2015000-int-LR3-6-5283cY si encima para plasmar todo esto se cuenta con un dibujante de la talla de 1 qué más se puede pedir. Se puede destacar su dominio de la anatomía, su espectacular puesta en escena, su maravillosa comprensión de los elementos de ciencia ficción o la forma en que cada personaje desprende las sensaciones necesarias para ser entendido, y eso va desde la fuerza de la Capitana Marvel o la juventud de Ms. América hasta la inabarcable entidad de Eternidad, que termina de completar el alcance cósmico de la serie.

Es el dibujo de Rocafort lo que nos devuelve al terreno más cercano, al de la comprensión más inmediata, lo que Ewing convierte en ciencia ficción pura y dura. No hay nada con lo que no se atreva, ni en la composición ni a la hora de jugar con efectos de luz y color (nada despreciable en ese sentido la aportación de Dan Brown), y, por ponerle un pero, sus dos personajes más reconocibles, Pantera Negra y Capitana Marvel, son los que menos juego le dan. Pero eso no es nada en comparación con todo lo que consigue.

Los problemas del universo

En realidad, con todo lo que consigue Ultimates en este primer arco, en el que se pone sobre la mesa algo tan enorme como la resolución de los problemas del universo. Y, claro, Galactus tiene prioridad en esa línea de actuación. Con semejante atrevimiento, y con lo que está por venir, Ewing y Rocaforth se han ganado nuestra atención de la manera más sencilla. ¿O es de la manera más complicada? Dominan ambos registros, lo sencillo, lo directo, lo inmediato, y lo inabarcable, lo cósmico. Así da gusto explorar el universo, reconstruyendo la esencia de Marvel aunque sea, de momento, sin esa pizca de carisma que hacía de los 4F algo más especial.

Panini publica Empieza por lo imposible, primer volumen de esta nueva etapa de Ultimates, dentro de la Colección 100% y al precio de 12,50 euros.

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