Thor de Michael J. Straczynski – Y el Dios del Trueno regresó

Planeta Hulk explicó cómo Marvel quitó del escenario a Hulk para que su Civil War pudiera celebrarse sin un personaje que desnivelara demasiado la balanza, pero había otro que habría alterado significativamente el resultado, tal y como de hecho se vio en la historia con un clon. Ese personaje es Thor. El Dios del Trueno estaba muerto. Pero, claro, ya sabe, las muertes no duran mucho en el mundo del cómic y solo era cuestión de tiempo que Marvel se decidiera a revivir al hijo de Odín. Se encomendó la tarea a J. Michael Straczynski, y aunque el resultado de este regreso es bueno, notable por momentos, quedó inacabado. Demasiadas tramas quedaron en el aire para considerarla una obra completa.

Eso no merma el notable esfuerzo de Straczynski por reconstruir toda la mitología de Thor desde un escenario que puede presumir de bastante originalidad. Asgard ya no está en lugar mítico, sino en Estados Unidos. Thor revive y tiene que revivir a todos los asgardianos, Loki regresa con cuerpo de mujer y el pasado y se reconstruye el presente del Dios del Trueno, con Balder, Don Blake y Odín como figuras imprescindibles para entender la situación del personaje. Pero quedan en el aire las tramas de Jane Foster, la de Kleda, el plan maestro de Loki o el mismo papel de Thor en el punto en el que Straczynski abandona la narración, todo demasiado abierto, demasiado a merced de lo que queda por venir. Y eso deja una sensación extraña al final, de espléndida lectura pero de necesidad de que haya un nuevo volumen a continuación.

Thor rey

Y no lo hay, por lo que hay que pensar en lo bueno que nos deja. Lo esencial es ver a Thor en un papel regio y cargado de severidad. No es este Thor el joven ávido de aventuras, sino uno que ha madurado, que siente el peso de la responsabilidad de heredar el papel de Odín para proteger a su pueblo. Es uno que no elude las tareas que se ve obligado a acometer, pero que al mismo tiempo mantiene una personalidad intensa. No se podría entender de otra manera lo mejor que tiene esta etapa, su apabullante reencuentro con Iron Man, con el que ajusta todas las cuentas de la Civil War que se perdió y alcanza un clímax emocional que pondrá la piel de gallina a todo marvelita que se precie de serlo.

Choca que Asgard esté en la Tierra en esta reinvención, pero acaba funcionando de maravilla, de hecho de manera clave según va avanzando la historia. Straczynski hace una apuesta, la mantiene y acaba conveniendo. El amor entre personajes de dos mundos o incluso la comedia con la que se introducen a los Tres Guerreros son esenciales para que la trama avance. E incluso para que las insidias de Loki sean acertadas. Es verdad que, por querer darle un papel muy protagonista, Straczynski hace de esta Loki femenina un personaje menos sutil de lo que le gustaría, pero no se puede negar que es el germen con el que se articulan las relaciones entre todos los personajes, fundamentalmente entre Thor y Balder.

Espectáculo de Coipel

Al final, lo que Straczynski quiere es mostrar un espectáculo de primer nivel, en el que realmente nos sintamos junto un Dios del Trueno, en el que su poder resuene en cada viñeta. Y si lo consigue hay que darle también las gracias a un Olivier Coipel soberbio. Su Thor es imponente. Su Asgard, maravillosa. Su Loki, una femme fatale de corte clásico. Y así con todo. No hay tacha en el dibujo, e incluso los fill-ins de los que se ocupa Marko Djurdjevic saben que tienen que seguir el estilo que ha marcado Coipel. No es solo el Thor de Straczynski, también es el del ilustrador francés, que contribuye también de una manera importante a reinventar la mitología del Dios del Trueno para esta andadura.

En ese sentido, tampoco es fácil conjugar el escenario mitológico nórdico con el del medio oeste americano, y Coipel consigue ahí un resultado espléndido. Por mucha categoría que haya que tener, el espectáculo es relativamente fácil, pero en lo más pequeño hay que convencer de la misma manera. Los personajes humanos, la trama de Jane Foster, la de William y Kleda, son todos aspectos que Coipel encaja muy bien con el pasado de Odín, la historia de Loki o el mismo despliegue de poder que hace Thor en sus momentos más impresionantes de esta historia.

El poder de Thor

Porque se trata justo de eso, de recuperar a Thor pero de hacerlo en su plenitud, mostrando todo su poder. Straczynski fue muy ambicioso y buena parte de las ideas que vuelca en el relato merecen ser consideradas como parte integral de la historia del Dios del Trueno. Es una etapa atrevida, imaginativa y valiente, pero que tiene ese lastre de no haber llegado a concluir todo lo propuesto, al menos no desde la mente de Strazcynski, y eso hace que probablemente se pueda tener al final la sensación de que no es tan buen tebeo como realmente es. O a lo mejor el disfrute del viaje es tan intenso que eso no se nota tanto. En cualquier caso, un volumen muy a tener en cuenta para entender a Thor.

Panini publica Thor de J. Michael Straczynski dentro de la línea Marvel Integral al precio de 39,95 euros.

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