Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma – Crítica

Crítica de Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma (1999). – Dirigida por: George Lucas – Protagonizada por: Liam Neeson, Ewan McGregor, Natalie Portman, Ahmed Best, Jake Lloyd, Ian McDiarmid, Pernilla August y Samuel L. Jackson.  Banda Sonora Original – John Williams. 

 

En 1999 llegaba a los cines La Amenaza Fantasma, la primera película de Star Wars en más de quince años desde El Retorno del Jedi. Después de casi dos décadas, George Lucas se decidía a empezar a narrar con ella los episodios anteriores a la Trilogía Original de La Guerra de las Galaxias, exponiendo los sucesos acaecidos en los últimos días de la Vieja República que condujeron a la formación del Imperio Galáctico y al ocaso de los caballeros Jedi.

 

Star Wars_La Amenaza Fantasma

 

La acción en La Amenaza Fantasma se sitúa 32 años antes de la película original (conocida entre los fans como Episodio IV: Una Nueva Esperanza) y nos presenta a dos Jedi: el padawan Obi-Wan Kenobi (McGregor) y su maestro Qui-Gon Jinn (Neeson). El dúo es enviado en misión diplomática secreta al planeta Naboo para tratar de levantar el bloqueo impuesto por una organización conocida como la Federación de Comercio. Pronto se revelará que había algo más que intereses económicos detrás de este bloqueo, y ambos Jedis habrán de escapar del planeta con su reina adolescente, Padmé Amidala (Portman) para presentar el caso ante el Senado Galáctico…  El resto, como suele decirse, es historia.

 

Ahora bien… ¿Tras dieciséis años de su estreno, cómo recordamos La Amenaza Fantasma? Ciertamente la crítica la despellejó en su momento de manera tan inclemente, como inmisericordes fueron los fans más veteranos de La Guerra de las Galaxias, quienes acuchillaron a muerte la cinta por haber “traicionado” el espíritu de sus antecesoras (o secuelas, según el orden en el que se quiera ver la saga de seis películas). Sin embargo, nosotros queremos ir un poco más lejos y situar en un contexto este Episodio I.

 

La Amenaza Fantasma, víctima de sí misma

Como decíamos, no se puede negar el hecho de que La Amenaza Fantasma recibió palos por todos los lados. Críticos y fans de núcleo duro no fueron especialmente benévolos con ella. Y, en general, el poso de decepción que dejó a su paso lastró al resto de películas que la siguieron, conformando esa tan denostada nueva trilogía.

 

 

Sin embargo, para entender el rechazo generado por La Amenaza Fantasma hemos de entender que no todo es culpa de George Lucas y de su falta de brillantez como director y narrador, que no como creativo. También hemos de entender que las expectativas y el hype generados por los trailers y los dieciseis años de espera entre la película que nos ocupa y El Retorno del Jedi, la última película de la franquicia hasta entonces, hicieron mucho daño.

 

Star Wars_La Amenaza Fantasma_Critica_Duel of Fates

 

Durante esos tres lustros largos que hay entre película y película, los fans de Star Wars habían estado prácticamente a oscuras en todo lo que supusiera material audiovisual. Salvo excepciones como la serie animada de Droids o las dos películas televisivas de los Ewoks (o videojuegos como Dark Forces o la serie X-Wing), no se había vuelto a producir nada basado en La Guerra de las Galaxias para las pantallas. La única luz que alumbró esta época oscura para el fandom de Star Wars fueron novelas como las de Kevin J. Anderson o los cómics de Dark Horse, que dieron luz al llamado Universo Expandido.

 

Por tanto, cuando se anunció el Episodio I: La Amenaza Fantasma y que, por fin, se expandiría la historia narrando los sucesos nunca contados antes de las películas, el júbilo fue monumental. Pero también lo fueron las quimeras y las presunciones acerca de lo que iba a pasar. Existían muchos convencionalismos y supuestos que daban por hecho muchas cosas: la edad de Anakin y la de Obi-Wan cuando se conocieron, el papel de los Jedi, las Guerras Clon, el ascenso del Emperador etc… elementos que nos habían ido dejando caer en la anterior trilogía, pero que su planteamiento en La Amenaza Fantasma no encajó del todo con el que se esperaba.

 

Por otro lado, la cinta no solucionaba dudas y cuestiones que los fans venían demandando resolver y, en su lugar, se regodeaba en una especie de autocomplacimiento, sentando una base para el futuro (o pasado) desarrollo de la saga. Argumentalmente se puede entender a día de hoy como un primer capítulo, que a largo plazo se desarrollará, pero entonces supo a producto vacuo y sin ningún fondo. O, como se dijo a raíz del estreno de La Amenaza Fantasma, “Esto no es el Star Wars que conocemos”.

 

Una película de su tiempo

Para entender qué es lo que no funcionó con La Amenaza Fantasma y su mala acogida hemos de entender en qué momento llegó. Y es que el Episodio I de Star Wars es un representante claro de la década de la que es hijo: Los años 90. Lo cual supone su mayor logro y, quizá, su mas grave lacra.

 

Tanto fans como público en general esperaban una película que siguiera el estilo narrativo de la Trilogía Original, nacido en los años 70, una década mucho más oscura y crítica consigo misma que los jactanciosos y triunfalistas años 80 y los frívolos 90. Esto implica que lo que se esperaba fuera una cierta continuidad tanto de tratamiento argumental como de estética respecto a las anteriores películas, pero no fue así. Lo que tuvimos, en su lugar, fue una película con montones de efectos digitales (aunque no tanto como sus sucesoras), actores de moda y cierto nombre en su reparto y una forma de hacer espectáculo en lugar de una space opera al uso, con toques épicos.Darth Maul y Jar Jar Binks.

 

Star Wars_La Amenaza Fantasma_Critica_Jar Jar_Maul

 

Por un lado el guerrero Sith introducido en esta película, como poco más que punching ball efectista y con menos líneas de dialogo que Chuck Norris en sus buenos tiempos, representa ese tipo de malo propio de los noventa muy aparente hablando de manera visual, pero más plano que una hoja de papel blanco. Se le dota de un sable de luz de haz doble, un elemento nacido en las novelas, y de un estilo de lucha propio de las películas de artes marciales para quedar resultón en pantalla y crear espectáculo. Pero… ¿Y el carisma? Darth Maul, con todos su saltos, cabriolas y esa preocupante caries no tiene ni una sola línea de diálogo memorable. Habría de ser el llamado Universo Expandido el que diera un trasfondo a este personaje, utilizado como carne de cañón prescindible y cuyo cadáver incorrupto acabaría de defenestrar en poco menos de una temporada Star Wars The Clone Wars, quedando completamente desaprovechado hasta el día de hoy.

 

Paralelamente, Binks supone el típico alivio cómico noventero. La Amenaza Fantasma recoge  la tradición de esta década y toma al personaje torpe, bocazas e inoportuno (al más puro estilo de los interpretados por Chris Tucker) y lo introduce en plena Galaxia de George Lucas. La intención, aunque buena, tuvo un efecto rebote muy distinto al esperado por su creador, que fue el del rechazo generalizado,que a día de hoy se ha mitigado, logrando cierta aceptación cómica como sinónimo de personaje odiado y caricaturesco entre la comunidad friki de todo el mundo.

 

A estos do factores, se les une un tercer pilar noventero. Jake Lloyd y su Anakin Skywalker. Siguiendo la estela de niños aborrecibles y superdotados, George Lucas decide jugar con la continuidad y donde dijo digo, dijo diego y Anakin es un gran piloto, sí, pero de nueve años de edad. Este intento de atraer a los más jóvenes, viendo en el futuro Darth Vader un reflejo de ellos mismos en una galaxia mucho más grande y compleja, acabaría por desmontar a un personaje que Hayden Christensen no lograría reflotar en las siguientes entregas. Muy a pesar del excelente trabajo de expresión corporal de este tan desaprovechado actor.

 

Star Wars_La Amenaza Fantasma_Critica_Anakin

 

Ahora bien, entendiendo estos tres puntos, La Amenaza Fantasma merece cierta reivindicación. En verdad, se debe admitir que la película adolece de ciertas carencias argumentales y de un maniqueísmo bastante artificial. Jake Lloyd y su joven Anakin no convencen, y la relación que mantiene con Amidala está cogida por los pelos. De hecho, hay quien señala que esta película podría haberse ahorrado y haber pasado a la siguiente directamente, haciendo que El Ataque de los Clones fuera el verdadero Episodio I y Las Guerras Clon el Episodio II. En este aspecto, el autor de este texto opina de manera similar. Pero no es una opinión absoluta, sino una mera especulación. Tampoco ayuda el hecho de que Lucas se llena la boca con palabras grandilocuentes como Democracia, olvidando que estamos ante una space opera, y que la política debería de ser tomada más a broma, en lugar de con tanta trascendencia pseudo-intelectual.

 

Pero lo que sí se le debe reconocer a La Amenaza Fantasma es que, como pasa con los hijos mayores, tuvo la difícil tarea de abrir el camino para sus dos hermanas siguientes y comenzar la consolidación de un nuevo canon situado antes de las películas originales, y que servía de puente entre éstas y el farragoso y mastodóntico Universo Expandido. Debido a este papel, la película debía de cumplir expectativas imposibles al final de una década cuyo cine, salvo notables excepciones, peca de ser bastante superficial y artificioso. En este aspecto, y disculpándole sus defectos de carácter, hemos de admitir que como película de ciencia ficción y aventuras  funciona bien y es entretenida y es lo suficientemente palomitera como para que queramos ver qué pasa en la segunda parte.

 

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En conjunto, Star Wars: La Amenaza Fantasma cumple lo que promete. Es una película divertida, con sables de luz, duelos, naves espaciales, carreras de vainas, la música de John Williams y que, además, cierra con un cliffhanger. Nos brinda la sublime actuación de Ewan McGregor (cuyo trabajo se pierde con el doblaje), interpretando a una versión del joven Obi-Wan de Alec Guinnes y, también, expone los problemas de la Galaxia antes de la llegada del Imperio. No es perfecta, no. Pero recordad que también tiene sus virtudes y que, si a Star Wars: El Despertar de la Fuerza no se le perdonan también sus futuros pequeños fallos, al no cumplir con lo esperado, podríamos tener un nuevo cisma como con La Amenaza Fantasma entre los viejos fans y los nuevos.

 

Star Wars_La Amenaza Fantasma_Critica_Obi Wan

 


 

 

Si os ha gustado esta crítica, no dejéis de pasar por nuestro especial de críticas dedicado a las seis películas de Star Wars, en las que repasamos la saga original, pavimentando el camino hacia el próximo Star Wars Episodio VII, El Despertar de la Fuerza.

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Jesús Delgado

Periodista, friki y cinéfilo. Devoro libros, películas, cómics y todo lo que se me pase por delante. Co-fundador de Cinco 79