Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi – Crítica

Crítica de Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi (Star Wars Episode VI: Return of the Jedi) – 1983 – Dirigida por: Richard Marquand – Protagonizada por: Mark Hamill, Harrison Ford, Carrie Fisher y Billy D. Williams, y con Kenny Baker, Anthony Daniels, Frank Oz, Alec Guinnes, Ian McDiarmid, Peter Mayhew, David Prowse y Sebastian Shaw – Banda Sonora Original de: John Williams. 

 

Finalmente llegamos a la conclusión de nuestro especial de críticas dedicadas a Star Wars con la crítica de Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi. Lo prometido es deuda y terminamos nuestro ciclo, analizando la última película original de La Guerra de las Galaxias, y también una de las más emblemáticas, debido al carácter conclusivo que tuvo durante mucho tiempo.

 

el_retorno_del_jedi_90s

 

El Retorno del Jedi narra el “episodio final” entre las fuerzas del lado luminoso de la Fuerza y el Lado Oscuro, en el remoto mundo de la luna de Endor. En la órbita de este satélite, el Imperio ha estado construyendo una segunda Estrella de la Muerte, una estación espacial con poder suficiente como para destruir un planeta entero. La Alianza Rebelde, sabiendo de los planes del Emperador Palpatine, ha reunido sus fuerzas para realizar un ataque sorpresa sobre la estación y devolver la libertad a la Galaxia. Sin embargo, Luke Skywalker, el último de los Jedi, aún tiene un asunto pendiente antes de unirse a la flota rebelde: rescatar a su amigo Han Solo de las garras del siniestro señor del crimen, Jabba el Hutt.

 

¡Vaya final! ¿Verdad? Ahora bien, durante mucho tiempo, El Retorno del Jedi estuvo considerada como el capítulo más flojo de la trilogía original. ¿Os imagináis por qué? Si no es así, tranquilos, que os lo explicamos en un periquete en las siguientes líneas, pero no sin antes hablaros de la producción de pesadilla de este Episodio VI.

 

¡Es una trampa!

Con mucha diferencia, la producción de El Retorno del Jedi fue una pesadilla para el equipo detrás de Star Wars. Por supuesto que las localizaciones fueron mucho más amables que las de las pasadas películas, a saber: las localizaciones del remoto mundo de Endor se rodarían en California y las secuencias exteriores de Tatooine se rodaron en Arizona y no en Túnez. De ahí que, en general, nadie tuviera que preocuparse por las inclemencias del tiempo, como ocurriera con la película original de Star Wars y con El Imperio Contraataca.

 

Cartel original de The Return of the Jedi
Cartel original de The Return of the Jedi

Sin embargo, la verdadera pesadilla estaría precisamente detrás de las cámaras. Para empezar, George Lucas hubo de ajustarse bastante al presupuesto con el que contaba: 32,5 millones de dólares de la época, una cifra que aproximadamente era lo que había costado rodar El Imperio Contraataca. Esta desorbitada cantidad, no obstante, pretendía precisamente evitar lo que había pasado con “El Imperio”, que se les había ido de las manos. Para que esta medida funcionara todos los gastos se hubieron de controlar al milímetro. Aun así, el presupuesto acabó inflándose hasta los 42,7 millones de dólares, un pastizal para aquellos años.

 

Junto a estos problemillas presupuestarios, Lucas hubo de lidiar también con la elección del director para contar el último capítulo de su space opera. En un principio, Lucas pensó en David Lynch o en David Cronenberg. Ambos declinaron el ofrecimiento respectivamente en favor de Dune y de Videodrome y de la Zona Muerta.

 

 

Finalmente, el encargo de dirigir El Retorno del Jedi cayera sobre los hombros de Richard Manquard, un director de relativa poca experiencia, pero cuya fama como director de actores le venía muy bien a Lucas, conocido precisamente por su poca destreza dirigiendo intérpretes. Manquard años después contaría, medio en broma medio en serio, que trabajar con George Lucas era como tratar de dirigir El Rey Lear teniendo encima todo el rato a Shakespeare. Razón no le faltaría. El creador de Star Wars se encargaría de la segunda unidad durante el rodaje de la cinta, que duró entre enero y mayo de 1982, estando encima de todo el proyecto.

 

Ahora bien, los problemas para sacar adelante El Retorno del Jedi no acabaron ahí. Lawrence Kasdan y Lucas trabajaron en el guión, que originalmente iba a titular a la película como La Venganza del Jedi, aunque finalmente se abandonó esta idea en favor del título de “El Retorno”. Pero el nombre de la cinta no era el principal dilema, sino la orientación de la trama, con un sabor mucho más agridulce y un final nada made in Hollywood. De entrada, por sugerencia de Harrison Ford, se tenía previsto que Han Solo muriera durante la lucha con los matones de Jabba el Hutt. Pero además, lejos de asistir al desenlace feliz que conocemos, con fiesta tras la victoria, Luke Skywalker (Mark Hamill) iba a mostrarse como un héroe hastiado, al más puro estilo de los western italianos, abandonando la lucha tras el final del conflicto y partiendo solo hacia el horizonte.

 

Luke Skywalker_El Retorno del Jedi_2

 

Howard Kazanjian, productor de la cinta, y George Lucas se negaron en redondo finalmente. El segundo alegó que no podían matar a Han Solo, ya que nadie querría comprar “el muñeco de un personaje muerto”. Sobre esto Ford trató de objetar, pero finalmente se impuso la voluntad de Lucas, quien según las malas lenguas amenazó a su amigo con no hacer una secuela de Indiana Jones si se negaba a pasar por el aro. De ahí la “leyenda” que dice que Harrison Ford odie Star Wars y a Han Solo. De la misma manera, el abandonar la idea de un Luke agotado y favorecer una conclusión amable vino también dado por las demandas del merchandise.

 

Pero el dramón no acabó ahí. El rodaje de este capítulo final aún brindaría a Hollywood y a la historia de las grandes producciones cinematográficas uno de los episodios más engorrosos e incómodos de sus bambalinas: la sustitución de David Prowse.

 

La pasión de David Prowse

A poco que conozcáis la figura de David Prowse, actor y culturista que encarnó a Darth Vader, vistiendo la armadura del villano en las tres películas originales, sabréis de sus problemas durante el rodaje de El Retorno del Jedi y sus choques con la productora y con el propio George Lucas, los cuales culminaron con su sustitución por otro actor para la secuencia en la que Darth Vader es desenmascarado y su posterior ostracismo respecto a los eventos oficiales de Star Wars por parte de Lucasfim.

 

El Retorno del Jedi_David Prowse

 

Todas estas cuestiones se tratan en el documental I am your Father, de Marcos Cabotá y Tony Bestard, en los que se repasa la trayectoria de Prowse. Nosotros no entraremos en detalles acerca de toda la relación del actor con George Lucas, pero sí incidiremos en lo sucedido durante el rodaje de El Retorno del Jedi.

 

Durante la producción, David Prowse fue prácticamente dejado a un lado, siendo sustituido en la mayor parte de las secuencias por un doble de acción. Por motivos nunca explicados, Richard Manquard y Prowse apenas cruzaron palabra durante el rodaje, lo cual avinagró al culturista paulatinamente. Sin embargo, el desencuentro final llegó cuando Prowse descubrió que a sus espaldas se estaba grabando la muerte de Darth Vader con otro actor, Sebastian Shaw.

 

Huelga decir que esta defunción era poco menos que un secreto de Estado en la producción de El Retorno del Jedi, que fue bautizada falsamente como Blue Harvest para evitar filtraciones. De ahí que cuando un medio británico publicó que Darth Vader moría al final de la película todos los ojos se volvieran hacia Prowse, pues no solo tenía fama de hablar demasiado con los medios de comunicación (siendo por entonces como era una celebridad en Reino Unido), sino que además contaba con el móvil de la revancha hacia sus jefes.

 

Aunque Prowse lo negó todo y posteriormente se descubrió su inocencia, pues la filtración vino al parecer de un extra o un operario de sonido, el daño estaba ya hecho. Desde entonces, el actor quedó excluido de toda promoción de La Guerra de las Galaxias y hasta el día de hoy no se ha restituido su aportación a las películas, llegando a haber sido eliminado de los créditos en las versiones actuales de DVD y Blu-Ray.

 

Una película de los ochenta

Tras ofreceros todos estos detalles sobre la cinta, hemos de hacernos una pregunta: ¿mereció la pena este calvario? Pues hombre, hasta el día de hoy, resulta una pregunta complicada. Como aventurábamos antes, durante mucho tiempo El Retorno del Jedi fue considerada la peor película de las tres originales. Sin embargo, la llegada de las precuelas y, en especial, La Amenaza Fantasma, le arrebató este dudoso honor.

 

 

Habitualmente, se ha dicho que El Retorno del Jedi es la más infantil de las tres cintas de la saga original, que está mal construida, que su tono es demasiado amable, que los ewoks estropean la trama, etc. Todo ello es verdad dependiendo del punto de vista con el que se vea, como (citando a Obi-Wan Kenobi) lo de que Darth Vader fue el hombre que traicionó y asesinó a Anakin Skywalker.

 

El Retorno del Jedi_Kenner
Ejemplo del amplio catálogo de figuras de la época

Como ocurre con La Amenaza Fantasma, El Retorno del Jedi es una película de su tiempo. Tanto La Guerra de las Galaxias como El Imperio Contraataca son películas con un tono mucho más oscuro, sobrio y ligeramente derrotista, algo muy propio de la década de los 80. Sin embargo, “El Retorno” es una película de los ochenta, más concretamente una hija de la Era de Reagan.

 

Solo tenemos que fijarnos en las películas producidas en Hollywood a partir de 1981, año en el que Ronald Reagan entra en la Casa Blanca, para percatarnos de un cambio profundo en la mentalidad de los productos cinematográficos. Como ocurre con cintas como Regreso al Futuro y tantas otras de su tiempo, El Retorno del Jedi cuenta con un tono triunfalista y más amable que el que nos venía siendo tan habitual.  De ahí que la ruptura con el estilo épico, pero ligeramente menos optimista, parezca extraño.

 

Paralelamente, hay otro factor a tener en cuenta: los pingues beneficios del merchandise. Con Star Wars, George Lucas tuvo el pálpito de que el futuro de su creación estaba en los beneficios derivados de los productos de su marca. Con “El Imperio” lo confirmó y con “El Retorno” fue a por todas. Star Wars ya era fenómeno de masas, que atraía tanto a niños como a mayores y, por tanto, tenía que pensar en un público que se movía dentro de un espectro muy diverso, de ahí que el tono en general tuviera que ser más relajado y amable si quería colocar mochilas, figuras de acción, naves, cromos, álbumes y toda la imaginería perteneciente a su universo. Dicho de otro modo, la mentalidad comercial se impuso a la narrativa.

 

Batalla de Endor_El Retorno del Jedi_2

 

Sin embargo, eso no convierte a El Retorno del Jedi en una mala película, ¡ni mucho menos! Ciertamente es la película más relajada de las tres originales, pero aún así su planteamiento y desarrollo nos ofrece momentos memorables. La Batalla de Endor es una de las escenas más grandes del cine, intercalando secuencias que se desarrollan en tres escenarios a la vez: la batalla espacial, la terrestre y el duelo entre Luke Skywalker y Darth Vader en la Estrella de la Muerte.

 

La construcción y cómo se intercalan estas secuencias es magistral y nos dejan en vilo durante los últimos cuarenta minutos de la película, poniéndonos el corazón en la boca. Resulta difícil decir qué escenario resulta más intenso de los tres. El duelo de Vader y Luke, aunque no llega al nivel y la intensidad que el que vimos en “El Imperio”, está dotado de un tremendo dramatismo. Pero a su vez, la batalla de naves, en la órbita, es excepcional, y demuestra uno de los mejores trabajos visuales de ILM, incluso antes de la Edición Especial y de la Remasterización. Y sí, la lucha entre la guarnición de Stormtroopers de la superficie y las tribus de Ewoks también está grabada con muy buen gusto, sobre todo, porque no es una batalla al uso, sino una refriega de guerrillas en donde se pone a prueba el poderío del Imperio contra el salvajismo y el inmenso número de los nativos locales.

 

Batalla de Endor_El Retorno del Jedi

 

A su vez, John Williams nos regala los oídos con una de las bandas sonoras originales más memorables de la historia del séptimo arte, alcanzando el culmen musical de todos los temas desarrollados para anteriores entregas. Esto, junto a una conclusión que arrancaba una sonrisa hasta al espectador más descreído, convertían a El Retorno del Jedi en un cierre hermosísimo para una de las sagas más épicas del siglo XX.

 

En resumen, que si bien a El Retorno del Jedi se le deben admitir ciertos defectos (sobre todo argumentales) y de fórmula, en conjunto se le ha de conceder que fue un cierre de oro para una historia redonda que, durante mucho tiempo, no necesitó precuela ni más explicaciones que las que las tres películas originales de La Guerra de las Galaxias nos ofreció durante dieciséis años.

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Jesús Delgado

Periodista, friki y cinéfilo. Devoro libros, películas, cómics y todo lo que se me pase por delante. Co-fundador de Cinco 79