La saga de Thanos – Jim Starlin y el viaje de Marvel a las estrellas

Hay algo ligeramente engañoso en La saga de Thanos, un libro que coge un poco de aquí y un poco de allá para ir mostrándonos los primeros pasos del Titán del que todo el mundo habla ahora, gracias a que Disney le ha convertido en el villano básico de la culminación de sus diez primeros años de vida. Y es que Thanos no es el protagonista de las aventuras que hay en este volumen. Jim Starlin es, como lo fue después en las obras que sí se centraron en él, el hilo conductor de este viaje a las estrellas, de este salto al espacio que supuso para Marvel. No es que no se hubiera roto antes la barrera de la Tierra, ni mucho menos. Lo vimos muy pronto y con mucha genialidad, por ejemplo, en el Estela Plateada de Stan Lee y John Buscema. Incluso en el mismo origen de Marvel, con los rayos cósmicos que dieron vida a Los 4 Fantásticos del propio Lee y Jack Kirby. Pero tanto, con tantos personajes y con semejante ambición no lo habíamos visto hasta que Starlin puso a Thanos en la trayectoria de héroes como Iron Man, Spiderman o la Cosa, por supuesto los Vengadores, pero también en la de otros menos terrenales como el Capitán Marvel y Adam Warlock.

La gracia de Thanos es que su figura es tan grande que muchas veces no importa que no esté en el foco. Eso es algo evidente en este volumen, y por eso es importante hacer esa advertencia desde el principio, sobre todo en los tramos más largos que tiene esta recopilación, los que pertenecen a Captain Marvel primero y Strange Tales y Warlock después. Con esas referencias, es evidente lo mucho que disfruta Starlin con el espacio, con mostrarnos otros mundos, con llevar sus historias más a la ciencia ficción al terreno de los superhéroes a pesar de que sepa integrarles francamente bien, como se ve sobre todo en el número final, una suerte de espectacular clímax de todos contra Thanos que es una delicia para todo fan Marvel que se precie de serlo. Porque, en el fondo, eso es Thanos, el tipo al que solo se puede derrotar si hay una comunión de héroes para hacerle frente

La saga de Thanos: un cómic de los de siempre

La saga de Thanos, leída de esta manera y sabiendo cuál es el papel que juega Thanos en esta aventura que nos propone Starlin, es un tebeo que se disfruta por una razón fundamental: es un cómic de los de siempre, de los que nos han servido a varias generaciones para enamorarnos del género y de la editorial. Son historias en las que admiramos a los héroes y nos estremecemos con los villanos, en las que nos dejamos llevar por el formidable diseño de personajes, naves y mundos que nos ofrece hasta el punto de creernos cualquier cosa que nos digan. Starlin sobresale eso precisamente por su amor a la ciencia ficción, un marco muy especial para él y la única manera de que podamos entender a ese trío ineludible de su obra: Thanos, por supuesto, pero también Warlock y el Capitán Marvel. Warlock es, probablemente, lo más ambicioso es todo este camino, más incluso que el propio Thanos, al que se guardó muy bien el autor de sobreexplotar desde un principio, quizá teniendo ya en la cabeza su propia saga personal, la que exploró en la trilogía que concluyó en El viaje del infinito.

Y con pequeñas pinceladas, Starlin va tejiendo historias formidables. Da gusto ver a los Vengadores sumándose poco a poco al temor que supone la amenaza de Thanos, el humor que aportan a una historia tan profunda, la Cosa primero y Spiderman después, pero también y quizá sobre todo la búsqueda identitaria de Warlock, enfrentándose a sí mismo, a sus miedos, al poder que maneja y a una oscuridad formidable. Cuanto más serio se pone Starlin, más se disfruta de lo que nos está contando. Y eso que Starlin es un escritor que usa muchísimo texto para explicar las cosas, tanto en cartuchos como en diálogos, y eso es algo que probablemente hoy un editor le obligaría a recortar en aras de la espectacularidad. Pero en los 70, década a la que pertenecen estas historias, ese recurso estaba bien visto y el paso del tiempo ha demostrado que no se ha quedado viejo y que, además, no ralentiza la muchísima acción que contienen estas páginas.

Más que un Darkseid de Marvel

No serán pocos los que piensen que en este Thanos hay mucho del Darkseid de DC, y viceversa. Kirby llegó antes con su odisea del Cuarto Mundo, pero Starlin, de una manera totalmente diferente, no se quedó atrás. La comparación entre ambos personajes, de hecho, se puede hacer de muchas maneras, y la forma en la que Starlin se apoderó del destino de su creación es mucho más contundente que la de Kirby. No por calidad, sino por oportunidad. Marvel sí permitió a Starlin un plan a largo plazo. Sí recuperó al autor para que siguiera hablando de su villano. DC sepultó el Cuarto Mundo con la propia figura de Kirby y lo incorporó a su universo. Eso no quiere decir que Darkseid no haya seguido teniendo sus momentos de gloria, al contrario, pero es evidente que el camino es muy distinto. Lo que vemos en La saga de Thanos es para Starlin solamente el comienzo. Un comienzo que tiene un final, para los que gusten de los puntos y aparte, pero solo un comienzo de una historia mucho más ambiciosa.

La ambición de hecho, se ve más en su faceta de escritor que en la de dibujante. Starlin tiene una puesta en escena envidiable, sabe exactamente lo que tiene que aparecer en cada página y cómo lo quiere distribuir, pero sus ilustraciones no son tan geniales. Es eficaz, pero no soberbio. Es entendible su deseo de que esta sea una historia muy personal, tiene toda la lógica del mundo, pero como ya han pasado unos cuantos años desde que se vio por primera vez se puede concluir sin problemas que Thanos creció un poco más si cabe cuando Starlin dejó los lápices en otras manos. Hay muchas cosas geniales en su dibujo, no obstante, pero también otras en las que se nota mucho el paso del tiempo. Las apariciones en este mismo libro de John Buscema, Dave Cokrum o John Byrne bastan para darse cuenta de algo que el propio Starlin supo mejorar cuando Thanos se convirtió en su foco exclusivo.

Thanos… y Marvel en estado puro

Que nadie se deje engañar en todo caso por lo dicho hasta ahora, por la prolongada ausencia de Thanos en algunos tramos de este libro, porque en el fondo es el protagonista. Todo lo que sucede conduce a sus planes. En todo lo que acontece tiene algo que ganar. Y Starlin lo que hace es, sencillamente, darle forma de la manera más entretenida posible, para que no haya ni un segundo de aburrimiento en la construcción de un personaje singular y que, como demostró después, puede hacer funcionar también como parte esencial de cada página de sus relatos. Para conocer a Thanos es ineludible pasar por aquí. No solo por el hecho ya lo suficientemente importante de contener la primera aparición del personajes, algo que para cualquier aficionado tiene siempre un toque de magia inigualable, sino porque aquí es donde aprendemos que todo lo que vimos después tenía un sentido. Con Starlin, por supuesto, comandando las dos fases de la construcción de su particular dios.

Panini publica La saga de Thanos dentro de su colección Marvel Gold al precio de 39,95 euros.

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