Primeras impresiones de Knightfall, la nueva serie de la HBO

El pasado 28 de noviembre acudimos a la presentación de Knightfall, la nueva serie de History Channel que a partir del 7 de diciembre se podrá ver en HBO España y que nos traslada hasta principios del siglo XIII para seguir la última etapa de los Caballeros Templarios. En el preestreno pudimos ver los dos primeros episodios de esta ficción histórica y conocer a su protagonista, Tom Cullen, quién nos habló sobre algunos entresijos de Knightfall. Desde aquí, queremos agradecer a la HBO que nos invitara al evento para presenciar una de sus apuestas más fuertes del mes de diciembre.

¿Qué es Knightfall?

Knightfall es una serie del canal History que se ambienta en 1306 y que narra los últimos años de la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón más conocidos como los Caballeros Templarios. Está producida por Jeremy Renner, Ojo de Halcón para los despistados, y entre sus actores principales destacan Tom Cullen, Pádraic Delaney, Ed Stoppard, Olivia Ross y Jim Carter.

Dividida en 10 episodios, comienza con la caída o sitio de Acre en 1291 a manos de los sarracenos. Este evento marcó el fin de las Cruzadas, ya que era el último Reino Cristiano que quedaba en Jerusalén. En este arranque del primer episodio vemos a un joven Landry, protagonista de Knightfall, que junto a sus compañeros Gawayn y Tancredo tiene que defender el Santo Grial y tratar de sacarlo de la ciudad para que no caiga en las manos equivocadas. Tras los primeros minutos, la acción se traslada hasta el París de 1306 en donde la Orden de los Templarios se ha refugiado. Si sois fans de los videojuegos, su inicio os sonará de Assassin’s Creed.

La intención de la serie es profundizar en la legendaria Hermandad. Desde Tierra Santa, pasando por su compleja relación con el rey Felipe IV de Francia y concluir con su trágica disolución. Según anuncian, quieren mostrar la historia de los Caballeros Templarios como nunca se ha contado y sacar a relucir sus hazañas, pero también sus miserias para así dar a conocer al público una de las Ordenes militares más poderosas, adineradas y misteriosas de la Edad Media.

Un guión demasiado conocido

Hasta aquí, todo normal, pero vamos a profundizar en la trama de Knightfall. Como os hemos contado, tras la introducción nos trasladamos al París de 1306 en donde, por lo que hemos comprobado, se va a desarrollar la serie. Allí, nos van presentando a los diferentes personajes: Landry, Godfrey, Tancredo, Gawain, el rey Felipe IV, la reina Juana de Navarra, Guillermo De Nogaret, la princesa Isabel, Parsifal y el Papa Bonifacio VIII.

La propuesta era buena, contar la historia de los Templarios, pero el resultado no termina de ser satisfactorio porque el argumento lo hemos visto en otras muchas series, incluido Juego de Tronos. Así, nos encontramos con traiciones, tramas palaciegas y la búsqueda de un tesoro, algo que no sería malo del todo si los guionistas no hubieran caído en tópicos propios del género. Por momentos, parece un Águila Roja de los Templarios y te vas oliendo lo que va a ocurrir en cada una de las escenas.

Una buena ambientación, pero con errores

Su argumento es viejo conocido, pero Knightfall sí destaca en su escenografía. Su rodaje en Praga y Dubrovnik, nos dan la sensación de que estamos en la Edad Media. Salvo alguna excepción, el París de 1306 está bien recreado, aunque en la ciudad nos faltan edificios tan emblemáticos como Notre Dame. La famosa catedral gótica de París se empezó a construir en 1163 y se terminó en 1345 por lo que ya debería estar presente en la ficción. La que sí aparece es la Saint Chapelle, uno de los grandes ejemplos del gótico radiante que brilla con sus vidrieras y rosetón, mientras los reyes y el Papa viven sus intrigas.

El vestuario de Knightfall, su trabajo de peluquería y maquillaje, están cuidados excepto algún detalle, para hacer más atractivos a los personajes. Tom Cullen en su papel de Landry es convincente, aunque se salta a la torera el voto de castidad de los Templarios. Por su parte, Jim Carter y Ed Stoppard destacan en sus papeles del Papa Bonifacio VIII y Gawain con lo que ayuda a que te metas en la aventura.

Pero, al igual que ocurre con muchas ficciones desarrolladas en una época que no es la suya, tiene graves errores históricos, algo que choca bastante si tienes en cuenta que está avalada por History Channel. Tras un primer episodios entretenido, nos encontramos con un fallo garrafal que echa al traste las aspiraciones que teníamos puestas en la serie.

Los guionistas deciden nada más comenzar el segundo episodio que, para que van a seguir con el rigor histórico, y se inventan el reino de Cataluña, cuando todos los que hemos estudiado un poco de historia sabemos que es reino de Aragón. En todo caso, Cataluña sería un principado de la corona de Aragón. Además, deciden que el rey de Cataluña se llama Luis, cuando el que en ese momento reinaba en la corona de Aragón era Jaime II, el Justo. A todo esto, se une que al Sacro Imperio Romano Germánico se le bautiza como reino de Alemania, cuando no lo es hasta principios del XIX; el Condado de Flandes es el reino de Flandes en Knightfall… Sí, sé que la historia de Europa puede resultar complicada, pero cuando estás vendiendo la serie como una ficción histórica basada en la realidad, no se pueden cometer estos errores.

Templarios a medio hacer

Dicho todo esto, Knightfall es un quiero y no puedo. Si buscas realismo histórico, no lo vas a encontrar, más allá de la cuidada ambientación. Si lo que te interesa es pasar un rato entretenido con luchas a espada, batallas a caballo, intrigas de palacio y no pensar mucho en las consecuencias, entonces es la serie que buscas. Eso sí, no creas que te vas a encontrar con un Isabel o un Juego de Tronos, aquí la acción transcurre de forma mucho más acelerada y hasta te llega a descolocar en los primeros episodios. Cierto es que, son tan sólo 10 episodios y quieren contar demasiadas cosas en ellos. Una serie de contrastes que esperamos evolucione en el futuro porque la época lo merece.

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