Batman: La Broma Asesina – ¿Es tan buen cómic de Batman como dicen?

A un día del Batman Day, y cada vez que se celebra un acontecimiento alrededor del hombre murciélago, surgen las consabidas listas con las lecturas recomendadas del personaje. En la mayor parte de ellas figura (¿cómo no?) Batman: La Broma Asesina. Al igual que El regreso del Caballero Oscuro y Año Uno, unos cómics de los que es difícil objetar debido a cómo han ayudado a modelar un personaje que llevaba entonces casi cincuenta años a sus espaldas. La contribución de Frank Miller aún se aprecia, desde el Batman de Christopher Nolan hasta el que interpretará Ben Affleck en Batman Vs Superman: El amanecer de la justicia y Escuadrón Suicida.

Pero Batman: La broma asesina, a diferencia de todos estos tiene un estatus ambivalente: ha influenciado mucho sin que su historia haya trascendido realmente, y me gustaría bajarla de ese pedestal en el que lo ha colocado el fandom si tenemos en cuenta que…

Ni Alan Moore está contento con Batman: La Broma Asesina

Aunque ahora caiga un poco gordo a ciertas personas y algunos sectores se escandalicen cada vez que realiza una declaración en un medio de comunicación, Alan Moore aún está reconocido como  uno de los mejores guionistas de cómic de la historia. Y creo que no estoy diciendo nada nuevo al respecto que nuestros lectores no sepan ya.

Alan Moore para Cinco79

Sin embargo, Batman: La broma asesina es una espinita que tiene clavada este autor. Por ello,  no sólo le ha restado mérito, sino que parece casi avergonzado por haberla escrito. Para Moore, el cómic falla al carecer de elemento humano: según sus palabras, sólo es el enfrentamiento entre dos personajes licenciados.

¿La verdad, en mi opinión? Tiene razón. Alan Moore es un guionista que siempre ha cuidado mucho el elemento humano y sentimental de sus historias. Consiguió emocionarnos con un parto y un hombre que trascendía la mediocridad en Miracleman; que en Watchmen sintiéramos pena por un dios (esa escena de la desintegración, pensar en cerveza fría antes de la muerte) y por un psicópata como Rorchsach; que una planta que se creía hombre lograra ser más humano que tres cuartas partes de los personajes de DC Cómics. ¿Qué humanidad hay en La broma asesina? ¿Hay un dolor sincero por Bárbara Gordon o sólo sentimos el mismo escalofrío que si nos dispararan a nosotros en la columna? Ni siquiera el Joker antes de su transformación escapa de los tropos sobre el artista frustrado: sólo su difunta mujer parece humana.

La broma para Cinco79 - 2

En Batman: La broma asesina hay un poso descarnado, casi cínico por parte del guionista. No obviemos que Alan Moore nunca ha tenido hacia Batman la admiración, mucho menos simpatía, que siente por Superman: para Superman, escribió algunas de las historias definitivas del personaje, pero Batman fue un antagonista en una historia de La cosa del pantano y compañero casi inútil en otra; el cómic que Moore escribió sobre Clayface estaba centrado en el villano. Si te fijas, nunca ha escrito algo con Batman como verdadero protagonista, ni siquiera La broma asesina.

Así que cuando Brian Bolland le pidió guionizar una historia sobre Batman, Moore hizo lo que pudo y cobró el cheque. Y en vista de otros trabajos, como el del crossover entre Spawn y Wild C.A.T.S., no sería la última vez que hiciera algo así.

Spawn WildCATS para Cinco79

No necesitamos saber el origen del Joker

Poco se puede añadir a sobre esta idea. El príncipe payaso del crimen, en general, siempre funciona mejor como elemento de caos, algo que incluso Christopher Nolan supo entender. El Joker, en sí, no necesita origen. Porque darle origen es darle límites, y el Joker es demasiado anárquico para aceptarlos. Estamos hablando de alguien capaz de hacer una broma inocente y a continuación arrojarte ácido a la cara. De obsesionarse patológicamente con los jóvenes acompañantes de Batman.

Joker_KillingJoke

Por eso, casi treinta años después de la publicación de Batman: La broma asesina, tan  sólo la película de Batman de Tim Burton se ha tomado en serio el origen del Joker. En DC incluso han deshecho los cambios pero, claro, ¿qué no han deshecho en DC a estas alturas?

Su clímax carece de sentido

Piénsalo bien: ¿cuál es la tesis de Batman: La broma asesina? Que Batman y el Joker son dos caras de la misma moneda, sí, pero también, que cualquiera está a un mal día de distancia de volverse loco. Se nos narra el origen del Joker para que comprendamos qué le empujó a ser el príncipe payaso del crimen (y también por qué no hace ni pizca de gracia). De Batman no necesitan recordarnos nada porque su origen casi se imparte en la escuela.

Pero esta idea no llega a ninguna parte. Peor aún, cae en saco roto desde el momento en que entra Batman en escena. ¿Qué personaje es puesto a prueba? No es el cruzado, es Jim Gordon. Puede que las vejaciones al comisario sean para demostrar a Batman lo que piensa el Joker, pero en el fondo, el plan carece de sentido.

Jim Gordon para Cinco79

Y Gordon, a pesar de todas las perrerías que ha sufrido, se mantiene cuerdo y pide a Batman que no mate al Joker. Un mal día no basta para convertir en psicópata a alguien, esa persona tiene que estar dispuesta a abrazar esa locura.

Hagamos un ejercicio: si Batman no apareciese, si fuera Gordon el que se enfrentara al final al Joker y le arrestara, ¿no estaríamos hablando entonces de un verdadero gran cómic? ¿No sería la historia mucho más redonda? El Bien, incorruptible, vence al Mal. Claro que, por desgracia, esto dejaría en mal lugar a Batman, que quedaría como un loco con una excusa. Que lo es, pero lo disimula bien.

Batman no hace (casi) nada

Batman es el mejor detective del mundo y se dedica a dar tumbos por Batman: La broma asesina. Gensanta, ¡ni siquiera es él quien encuentra la guarida del Joker! ¡Es invitado a ir!

A los guionistas más perezosos, o en este caso apáticos, se les olvida con facilidad que Batman es una mente privilegiada. Estamos ante un genio con una capacidad de deducción digna del mismísimo Sherlock Holmes.

Batman: La broma asesina para Cinco79 - 4

¿Y qué es lo más difícil de narrar sobre un genio? Que tienes que parecerlo. O al menos, intentarlo. Por eso Batman no es tan fácil de escribir: es un súper detective, capaz de deducir que tu mujer te engaña con el frutero y que tienes un tic por culpa de una lesión jugando al fútbol, pero también de zurrarse con una banda de marcianos blancos casi igual de poderosos que Superman.

Con todos estos argumentos no pretendo decir que Batman: La Broma Asesina sea un mal cómic, sólo que tiene un lugar inmerecido en el panteón de las historias de Batman, donde hay historias mucho mejores. Antes de cerrar el artículo, quisiera romper un par de lanzas en su favor, para equilibrar la balanza, porque…

Es el mejor trabajo de Brian Bolland…

Y también el último cómic de mediana o larga duración que dibuja. Después de Batman: La broma asesina, y sabiendo él mismo lo mucho que tarda en acabar sus encargos, Brian Bolland decidió dedicarse a las portadas y alguna que otra historia corta.

Animal Man para Cinco79

Ganamos un portadista de escándalo, pero abandonó un narrador excelente con una calidad excepcional al dibujo. Batman: La broma asesina es su testamento al respecto, una carta de amor a todos los elementos de Batman que adora, pues no en vano y como he dicho antes, éste es un proyecto que nació a petición suya.

Brian Bolland dibujante de Batman: La broma asesina (Luigi Novi) para Cinco79
Foto de Luigi Novi

Sin desmerecer a Alan Moore, cuya obsesión por el detalle temen los dibujantes y el fandom conoce, el uso de encadenados tan imaginativos (y crueles, como el de las gambas y las piernas de Bárbara Gordon) hacen que La broma asesina fluya implacable. El cómic se bebe, lo que ha provocado, por otra parte, tantas lecturas superficiales. Una lectura a fondo, no obstante, nos desvela mi último punto.

…y contiene una de las mejores escenas de Batman

Y ahora, volvamos al final de Batman: La broma asesina, la tan discutida escena en que Batman y el Joker hablan bajo la lluvia, antes de estallar ambos en carcajadas.

Esta conversación es una de los pocos intercambios serios que tienen en toda su historia. Batman habla con cierta afectación, pero lo dejamos pasar porque, vaya, es un adulto disfrazado de murciélago para causar miedo en los criminales. Y aunque pomposas, sus palabras son ciertas: Batman teme de verdad que un día vaya a matar al Joker. Y no quiere hacerlo, su alma está en juego.

El Joker, por su parte, abandona su disfraz y habla casi como una persona normal. Para él, su rivalidad con Batman no es más que un duelo de espejos, pero él no teme matarlo: es incapaz de hacerlo, y lo demuestra con el rollo de la pistola falsa. En el fondo, todo este asunto le parece hilarante, y así lo expresa contando el ya famoso chiste con el que acaba Batman: La Broma Asesina.

Batman lo capta en seguida, y ríe con el Joker.  ¿Qué otra cosa podría hacer?

Batman: La broma asesina para Cinco79 - 3

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Adrián Álvarez

Adrián Álvarez empezó a escribir en Internet en 2004 y no ha dejado desde entonces de volcar su sabiduría en distintos medios de comunicación. El último gran guionista audiovisual, compagina su trabajo como redactor en Cinco79, co-fundado por él, con otras doscientas webs y un empleo que le da de comer. También hace la mejor tortilla francesa de España.

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