Mejores películas de terror de 2018

2018 ha venido cargado de pesos pesados en el cine de terror. Incluso aún acabando el año parece que el motor de la calidad no ha perdido fuelle, y para muestra un botón: Cam, una de las últimas producciones de Blumhouse para Netflix nos presenta un viaje casi lynchiano a la psique de una chica que trabaja de camgirl, y que de un día para otro ve robada su identidad.

No sólo rebosan las típicas películas independientes, producidas por multitud de directores primerizos con ganas de contribuir al panorama, sino que también han salido a la luz grandes producciones fruto de una pasión y amor por el género de terror que no se ven habitualmente.

El cine de terror está más vivo que nunca y en esta lista os traemos cinco títulos que lo demuestran con creces, así que tomad nota:

Mandy

Quizás lo de Nicolas Cage fue siempre lo surrealista y lo frenético. En Mandy, segunda película del director Panos Cosmatos, interpreta a Red, un leñador en una profunda y estrecha relación con su novia Mandy (Andrea Riseborough), que da título al filme.

Cuando una secta hippie secuestra a Mandy y acaba con la vida de la chica, Red se ve hundido y con deseos de venganza. Ésto propicia una masacre violenta y sanguinaria mientras persigue y acaba, uno a uno, con los integrantes de la secta y sus aliados. El resultado es espectacular.

No es una historia nueva; la explotación de la violencia contra las mujeres para que el protagonista desate una carnicería no es nada nuevo en el cine de acción, ni en el de terror, pero Cosmatos ha logrado dar un gusto especial a esta película: el aura mística, casi mágica, junto a los efectos y colores psicodélicos consiguen que uno no pueda dejar de mirar. Mandy está meticulosamente construida para que, poco a poco, vaya adueñándose de toda nuestra atención.

Aún con todo, la guinda en el pastel la pone Jóhann Jóhannsson. El músico, que ya trabajó en la banda sonora de Arrival, ha sabido componer melodías tan misteriosas, lentas y sugerentes como la historia a la que acompañan.

Un Lugar Tranquilo

Del matrimonio Krasinksi nos ha llegado una de las cintas más tensas del año:  en Un Lugar Tranquilo (A Quiet Place en Norteamérica) nos encontramos un planeta Tierra devastado tras una invasión alienígena. En una granja separada de todo, la familia Abbott intenta sobrevivir sin hacer un solo ruido, ya que las criaturas antagonistas del filme tienen un oído superdesarrollado; cualquier sonido podría atraerlos. Ésto convierte el día a día en una batalla continua. Hasta las cosas más pequeñas e insignificantes pueden dar pie a situaciones desastrosas.

Esta premisa triunfa por lo sencillo de su planteamiento y hará que no queramos articular ni una sola palabra durante toda su duración.

Pero no todo son monstruos y la promesa de acción y sustos: Un Lugar Tranquilo aprovecha el género para hablarnos de la familia, de la lucha de un padre y una madre por sacar adelante a sus hijos a pesar de las pérdidas y de los sacrificios, metafóricos y literales, que hacen falta para garantizar la supervivencia de los más pequeños.

Suspiria

Este remake de la cinta de culto de Dario Argento viene de la mano de Luca Guadagnino, autoproclamado fan de la original. La Suspiria de 2018 se aleja mucho de la de 1977, pero trae a cambio una nueva visión del surrealista cuento de hadas del mítico director de cine giallo.

La Suspiria de Guadagnino está ambientada en la época en la que se hizo la original: los años de la Guerra Fría, cuando la sombra de la Segunda Guerra Mundial y el espectro del nazismo aún estaban presentes en Alemania. Los colores y la estética quedan mucho más cuidadas y sobrias, equilibrando así el nuevo enfoque de la historia, donde las intrigas y luchas internas de las brujas de la academia Markos van en paralelo a la situación política que se vive en las calles de Berlín.

Suspiria también encuentra multitud de ocasiones para recordarnos que lo irreal, lo mágico y lo grotesco forman parte de la mitología de la historia y sus personajes, y es que no faltan escenas mórbidas y la música fantástica que sazona y complementa a la historia, que en ningún momento olvida dónde están sus orígenes.

Aniquilación

Además de trabajar como guionista para 28 Días Después y Sunshine, Alex Garland tuvo posteriormente la oportunidad de hacer su debut cinematográfico con Ex Machina, una película donde ya se apreciaban sus inclinaciones por la condición humana y las partes más huidizas de ésta.

En 2018 pudo estrenó Aniquilación (Annihilation en Norteamérica), basada en la novela del mismo nombre de Jeff VanderMeer, donde un grupo de investigadoras son reclutadas por una misteriosa organización al margen del gobierno para investigar un lugar conocido como Área X, la cual creen ser de origen alienígena.

Alex Garland usa el viaje hacia la retorcida y peligrosa área para desarrollar un estudio sobre la depresión, sobre la capacidad autodestructiva del ser humano y cómo, cuándo y por qué somos capaces o no de perdonar.

Aniquilación es una experiencia extraña y maravillosa, que toca tanto la ciencia ficción más hermosa como el terror psicológico más profundo.

Hereditary

Terminamos esta lista con la película que más ha dado que hablar del año. Ya sólo desde el enigmático tráiler lleno de imágenes extrañas que prometían una historia tétrica y brutal nos podíamos oler que se estaba cociendo algo grande, pero no teníamos ni idea de cómo de grande. Hereditary es y ha sido un viaje, tanto para los críticos como para la audiencia.

Obra prima del director Ari Aster, Hereditary cuenta la historia de una familia aparentemente normal que, al enfrentarse a un suceso traumático comienza a desgajarse, y es que nada fue nunca tan tranquilo o tan perfecto como parecía en un principio. Aster se propone hacer un retrato del trauma hasta sus últimas consecuencias, valiéndose de apariciones, demonios y la magia más siniestra. Poco a poco y sin darnos cuenta, Hereditary se agarra a nosotros y no nos dejará marchar hasta llegar a su terrible conclusión.

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Carlos Sánchez

Carlos Sánchez

Ilustrador, dibujante de cómics y escritor. Obsesionado con la narrativa y el género de terror, aunque tampoco le hago ascos a la fantasía o la ciencia ficción.

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