Lobezno / Gambito: Víctimas. Loeb y Sale, año cero en Marvel

Después de tantas obras carismáticas con las que Jeph Loeb y Tim Sale han ayudado a explicar el universo Marvel, y Spiderman. Azul siempre será seguramente la más hermosa de todas ellas, es curioso comprobar que en estos títulos de colores no estaba el germen de su elegante colaboración. Lobezno / Gambito. Víctimas nos lleva al pasado, cuando el superhéroe vivía en los convulsos años 90 y cuando la franquicia mutante estaba en lo más alto de Marvel.

Esa convulsión noventera afecta más a Loeb que a Sale en esta miniserie recogida en este volumen, porque la historia es mucho más efectista que el dibujo. También sabemos, y eso no se circunscribe solo a Marvel, que Loeb es un tipo que se presta más a trabajos de diferentes calidades que un Sale que se caracteriza siempre por una excelencia tremenda, y más si conectamos de primeras con su más que particular estilo gráfico. Si Víctimas lleva tan bien el paso del tiempo es precisamente por eso, porque el trabajo de Sale es sobresaliente.

Dos mutantes solitarios

Pero empecemos por lo que nos ofrece esta historia. Para empezar, a dos de los mutantes más solitarios e introvertidos, lo que de partida ya es una buena elección. Lobezno y Gambito están en el centro de la investigación de varios asesinatos de mujeres, Logan por ser sospechoso de haberlos cometido y Remy por su relación con una de las asesinadas. Hay cierto desequilibrio en esas motivaciones, y de hecho es casi permanente la sensación de que esta es más una historia de Gambito que de Lobezno.

Lo bueno es que Loeb, como buen profesional que es, hace que ese detalle apenas se note. Incluso podemos decir que hay una manera bastante solvente de hacer que este tebeo de los 90 parezca en realidad uno de esos clásicos team-ups de los 70 en los que muchos fundamentan su sensación real de que Marvel es un universo maravilloso. No es que la historia cale demasiado, porque al acabarla no deja el poso de esos otros grandes tebeos que Loeb escribió para Spiderman, Daredevil o Hulk, pero nos lleva bien a ese reino del entretenimiento que domina casi siempre.

Un Sale sobresaliente, aún por definir

Y lo que no consigue la historia por sí misma, Sale hace que funcione. Porque su manera de interpretar a los personajes y de llevarlos a la página es muy buena. Sí, se notan también rasgos de la época, y eso no es un elogio abierto porque los 90 fueron muy duros en muchos aspectos. Quizá es porque su estilo todavía no había quedado del todo definido por lo que hizo con Batman justo después de Víctimas, auténtico lanzamiento de su prestigio y de su colaboración con Loeb, aunque esta hubiera comenzado casi cinco años antes.

Pero qué bien dibuja Sale en todo caso. Incluso en esta obra, que se puede considerar sin problemas menor en su trayectoria, luce como el genio que es. Sus sombras, su configuración de la página, su puesta en escena, la manera en la que hace que cualquier género tenga cabida en un cómic de superhéroes, todo es brillante. Y para quien crea que tiene un estilo del que no sabe salir, un detalle: en el primer número coloca juntas las fotos de las cinco víctimas del asesino. Son cinco mujeres completamente diferentes entre sí. No tienen un molde. Tienen una belleza incomparable como obra de arte. Como el trazo de Sale en todo momento.

La otra cara de los X-Men

Dicho todo esto, puede quedar la impresión de que Víctimas es una obra tan irregular como importante para entender a este formidable equipo que forman Loeb y Sale. Y esa sensación no se aleja mucho de la realidad. Pero también nos permite ver la otra cara de los X-Men, la de sus integrantes con pasado, la de quienes no tienen en la cruzada de Xavier su razón de ser y la de quienes llegan a su escuela sin necesidad de ser estudiantes. Una cara adulta del mutante Marvel. Una que también da gusto leer, máxime cuando se centra en historias que nos sacan precisamente del entorno mutante con tanta naturalidad.

Panini publica Lobezno / Gambito. Víctimas dentro de su colección 100% Marvel HC al precio de 15,95 euros.

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