Star Wars Legends: Imperio Carmesí

ImperioCarmesiEl lamentablemente descanonizado Universo Expandido, actual Star Wars: Legends, sigue contando con una legión de seguidores incondicionales. Sobre todo entre los más talluditos dentro de los aficionados a la saga galáctica, y a la espera de que el nuevo universo rellene los agujeros que la desaparición del antiguo universo expandido ha dejado.

 

Entre las sagas de Star Wars: Legends, hay algunas de sobresalen de entre el resto. E Imperio Carmesí es una de ellas. Seguro que muchos de los aficionados quedaron intrigados por la figura de la guardia personal de Palpatine, esos guardianes de armadura y capa roja que salen de la lanzadera clase Lambda en la que el Emperador llega para supervisar los progresos de la segunda Estrella de la Muerte.

 

Pues bien, en las 312 páginas de este tomo a todo color en cartoné podremos aproximarnos a la dimensión humana de este cuerpo de élite del legítimo Imperio Galáctico: todo a través de la búsqueda de venganza de Kir Kanos, el último de esta orden cuya misión es proteger al Emperador.

 

Antes de seguir, recordemos lo que es la Guardia Carmesí, también conocida como “Guardia real del Emperador” o “Guardia Roja”:  Es un grupo de élite creado con elementos especialmente escogidos de entre los soldados de asalto por su altura, fuerza, inteligencia y lealtad al legítimo Emperador. Tras ello, son enviados al planeta Yinchorr, en el que se les somete a durísimas condiciones físicas y mentales que pondrán a prueba los límites de su resistencia y sirven para purgar a los aspirantes de sus elementos más débiles. Sólo los que, a través de una férrea disciplina, consiguen terminar el duro entrenamiento serán dotados con las exclusivas armaduras y capas carmesíes de la guardia y dotados del mejor equipo.

 

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Pues bien, estamos en un arco temporal posterior a la destrucción de la Segunda Estrella de la Muerte, en el Episodio VI: Kir Kanos es el último servidor leal al Emperador, y ha de enfrentarse a una legión de traidores, siendo el primero su antiguo compañero, Carnor Jax. ¿Y el resto? Bueno, imaginaos el Imperio como una institución fragmentada en varias facciones, cada una de las cuales, a su vez, se declaran herederas del auténtico Imperio Galáctico, en un espacio en el que los contrabandistas campan a sus anchas y en que la autolegitimada organización terrorista “Nueva República” extiende sus ideales teócratas y rebeldes a sus anchas. Kir Kanos, en el ejercicio de su lealtad al Emperador, habrá de ir vengándose de ellos uno a uno. Aunque, para ello, en su necesidad de venganza, habrá de hacer extraños compañeros de cama.

 

Esta saga fue creada en 1997 por los guionistas Mike Richardson y Randy Stradley, que unieron sus fuerzas al dibujante Paul Gulacy y al portadista Dave Dorman. La historia está muy bien trabajada, y nos muestra una curiosa mezcla argumental entre un western clásico y una trama de “viaje iniciático”.

 

Volvamos a Kir Kanos: es el último guardia carmesí, y es testigo de la desintegración del Imperio al que ha jurado proteger, así como del asesinato del legítimo Emperador. Dentro del acondicionamiento que ha recibido durante su formación en Yinchorr, comenzando por la caza del primer traidor: Carnor Jax, pero sin olvidarnos del resto de advenedizos “sucesores” de Palpatine.

 

ImperioCarmesi3Para ello, tendremos ocasión de disfrutar de una serie de flashbacks que nos descubrirán los secretos del entrenamiento de esta particular guardia de élite. Y seremos testigos tanto de su búsqueda de venganza en el ejercicio de una total lealtad, como del desorden intergaláctico al enfrentarse todas las facciones imperiales, y al crecimiento de las facciones contrabandistas. Para ello, u poder así ejecutar sus planes de venganza, habrá de aliarse con el bando que, según el momento, haga gala de mayor honestidad. –su honor se lo exige-. Pero se las apañarán para hacernos pensar que hay grietas en sus inamovibles convicciones. ¡Hasta podemos llegar a pensar que abandonará el recto camino del Imperio!

 

Así, uno por uno, irá consiguiendo sus objetivos, a través de los cuales iremos descubriendo una enorme amplitud de sentimientos: frustración, resignación, ira e, incluso, amor. Pero nada lo desviará de su camino, como se probará en un final típico, insisto, de las películas del oeste, en las que el vaquero solitario continúa con su camino tras haber terminado el trabajo.

 

Sin embargo, la historia no está bien equilibrada: tras un inicio y un desarrollo muy interesantes en los que el lector se engancha con facilidad a la trama, el último tercio baja mucho en cuanto al curso de la acción y el interés. Un cierre poco merecido e, incluso, previsible.

 

No obstante, podremos ver un amplio abanico de naves que, normalmente, no se conocen dentro de la saga clásica, como la corbeta de apoyo rebelde clase Marauder o la fragata imperial clase Lancer, así como un cuidado detalle al armamento y uniformidad.

 

Y no acaba aquí, en dos sentidos: el primero es que en Imperio Carmesí podremos admirar las portadas originales de los tomos estadounidenses: doce obras de arte en las que admiraremos a los protagonistas de esta altamente recomendable saga en distintas actitudes. El segundo sentido obedece a que todavía podremos admirar un segundo tomo, en el que aparecerá la tercera parte de esta saga. ¿Significa esto que está inacabada? ¡No! Es autoconclusiva, con final abierto. ¿Quieres saber cómo acaba del todo? Pues habrás de esperar al segundo tomo de este Omnibus.

 

¿Y tú, te vas a perder Imperio Carmesí? ¡Corre a por él!

 

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Francisco J. Illescas Díaz

Redactor nacido en el 75, sin más. Maestro de titulación y vocación, mas no de oficio; amante de la Historia y las buenas historias; cronista más que literato; redactor más que escritor e incansable investigador y lector; catedrático apócrifo de sarcasmo y sofística; discípulo de mucho... Y freak de primera generación.

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