Crítica de mother! – La demencia de Darren Aronofsky

Crítica de mother! – Dirigida por Darren Aronofsky – Protagonizada por Jennifer Lawrence, Javier Bardem, Ed Harris y Michelle Pfeiffer – Producida por Protozoa Pictures – Distribuida por Paramount Pictures

 

 

mother!, un producto que funciona a medio gas

mother! es una de las películas más locas de este año. Que no quiere decir que sea de las mejores, pero sin duda se va a hablar de ella un buen tiempo y será de las más recordadas dentro de la filmografía de Aronofsky junto con El cisne negro y Réquiem por un sueño. La demencia del director americano ha llegado aquí a límites tan elevados que, gracias a eso, el film resulta ser de lo más atractivo e interesante. Jennifer Lawrence y Javier Bardem acompañan a Aronofsky en este frenético relato onírico, dando vida a un matrimonio que está pasando por un momento sumamente delicado. Él (Bardem) es un escritor frustrado que no consigue escribir ni una sola palabra. Mientras que, ella (Lawrence), se encarga de arreglar la casa para convertirla en un paraíso para ambos. Pero sus tranquilas y ordenadas vidas se ven alteradas cuando un extraño (Ed Harris) llega a su preciado hogar.

La historia se representa desde el punto de vista de Jennifer Lawrence, utilizando un seguimiento de cámara constante a su personaje y abusando de primer plano de su rostro en demasía. Tanto que, incluso, parece que la película sea únicamente para que la joven actriz se luzca delante de la cámara al tiempo que, de fondo, se narra una inverosímil historia. Y, sin embargo, la actriz luce de maravilla ofreciendo una de sus mejores interpretaciones hasta la fecha. Abandonando sus absurdos paseos por las películas de X-Men y centrándose, en esta ocasión, en dar vida a una mujer prácticamente antisocial que solo quiere estar con su pareja. Y ahí es donde aparece un Javier Bardem inmejorable que consigue perturbarnos desde su primera aparición en pantalla. A ello se le suman un Ed Harris y una Michelle Pfeiffer desaprovechados con actuaciones muy descafeinadas para no quitar protagonismo a la absoluta protagonista ante la cámara, ya nombrada anteriormente.

 

 

Es evidente que la referencia más directa y clara de la que se ha servido Aronofsky para dar vida a mother! ha sido La semilla del Diablo de Roman Polanski. Film de terror que hablaba sobre la concepción del hijo del diablo a través de una mujer inocente y cristiana. Esa obsesión por el demonio se traslada a la mente de Aronosfksy para convertir ese clásico del terror a un film completamente distinto que navega entre el drama, el terror, el thriller e incluso el torture porn en determinadas secuencias. En ese sentido, es mucho más atrevida que La semilla del Diablo al abandonar las sutilezas y las indirectas con las que Polanski construyó los cimientos de su largometraje más querido por los fanáticos del género. Y, muy hábilmente, mother! combina ese aire demoníaco con cierto tono religioso que roza prácticamente momentos exactos de la biblia. Ayudándose, para ello, de unos giros imprevisibles de guión que conducen hasta un paraje de caos que representa el verdadero infierno. Aronofsky se deja de tonterías y muestra libremente, y sin ningún tipo de filtro, que mother! es una auténtica locura sin sentido alguno.

Y no hay que cometer el error de tratar a mother! como un film de terror al hecho, puesto que este, de facto, no lo es. Sí que mantiene esa estética oscura y tenebrosa -también propia del thriller- y cocina en su interior una tensión constante que va in crescendo a medida que avanzan los minutos hasta llegar a un clímax un tanto deshinchado si se tiene en cuenta la enorme preparación que ha realizado Aronofsky para ese final apoteósico. Pero no tiene ninguna intención de pertenecer al completo al cine de género. Deja pequeñas migas de pan que la van arrastrando cada vez más al fantástico en su totalidad, aunque no llega a decantarse por ningún subgénero en concreto. Cosa que enriquece muchísimo al film, dotándole de una infinidad de estilos dirigidos bajo la batuta de Aronofsky.

 

 

mother! es un producto que podría haber sido mucho mejor si su campaña de markenting no la hubiera vendido como algo que no es. Aquí, la idea de que una obra de arte -en este caso, un film- tiene tantas interpretaciones como ojos la vean, es llevada al extremo. Algo que sin duda hace que hablar de ella sea un asunto interminable. Justo en ese punto es donde mother! pierde puntos. Sus diversas lecturas pueden llegar a resultar confusas, y si ya de por sí el largometraje lo es con el misterio que envuelve a los protagonistas y su historia, eso solo hace que sea todavía más enrevesado completar el puzzle que Aronofsky da al espectador una vez empieza la cinta.

El nuevo film de Darren Aronofsky hay que verlo con la mente despejada, sin prejuicios y dispuesto a ver, una vez más, una absoluta majadería -atractiva- de uno de los directores con más personalidad del momento. Que rechaza esos blockbusters americanos para dejar su propia firma, intransferible, en el cine contemporáneo explorando el fantástico.

 

Veredicto

Lo mejor: La actuación de los dos protagonistas, la puesta en escena y los exagerados e inverosímiles giros de guión.

Lo peor: Sus múltiples interpretaciones pueden jugar en su contra.

 

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