Crítica de Inhumans: el potencial de Marvel, de nuevo desaprovechado

Por más años que pasen, me resulta imposible acostumbrarme, máxime con Inhumans. Decenas de películas, series de animación, series de personas e incluso videojuegos basados en personajes de Marvel se han sucedido a lo largo de las últimas décadas, y buena parte de ellos han sido una gran decepción para los marvelitas.  Pero aún así no se acostumbra uno a que cojan el potencial de unos personajes como los Inhumanos (co-creados por Jack Kirby, responsable personajes como Dinosaurio Diabólico y de los 4 Fantásticos) y los conviertan en una suma de estereotipos mal interpretados y peor guionizados. Tanto es así que la cadena ABC le concedió el peor sitio de su parrilla, el viernes por la noche.

Tras sus ocho episodios, lo único de Inhumans que pasará a la historia será su estreno en salas IMAX, algo que nunca había ocurrido antes en series televisivas de acción real. El resto, más vale enterrarlo cuanto antes, como el videojuego de E.T. que lanzó Atari.

Argumento simple, interpretaciones nefastas

La premisa de la serie de Inhumans es simple: los Inhumanos – un concepto que ya nos habían presentado en Agentes de SHIELD en las últimas temporadas – viven en la Luna gobernados por una monarquía, y el hermano del rey quiere deponerle amparándose en lo injusto del sistema de castas que rige la sociedad. Nada que no se haya visto desde el inicio de los tiempos.

Pero el punto de partida podría salvarse si estuviera mínimamente bien desarrollado. La trama es tan absurda que quien en el cómic es conocido como Maximus el Loco debería adaptarse aquí como Maximus el Tonto. Nada le sale como tiene previsto, en ningún momento. Y pese a ello, el pueblo de Attilan sigue su liderazgo bajo una promesa que sólo puede cumplir saltándose la ley. Las historias paralelas del resto de los miembros de la familia real en su exilio son cada cual más ridículo, acudiendo al deus ex machina siempre que el guionista se quedaba sin ideas para hacer evolucionar una situación. De los flashbacks para explicar el antagonismo entre los hermanos, mejor ni hablar.

Aunque lo más sangrante son tanto el desarrollo de los personajes como sus interpretaciones. Un rey mudo (Anson Mount) con el mismo semblante de ceño fruncido durante los ocho episodios, una reina (Serinda Swan) reconvertida en ‘la teniente O’Neil’ y un golpista (Iwan Rheon) sobreactuado en todo momento son la Trinidad que debería sostener esta serie de personas con poderes. El primero no puede utilizar el suyo, a la segunda se le arrebatan nada más empezar, y el tercero no tiene. La cosa no pintaba bien.

Tritón, en Inhumans junto a una de las primeras apariciones del Hombre Imposible

Luego está el resto del reparto principal, que adolece de cierto racismo simbólico. ¿Necesitamos un tío fuerte? Ficha a un actor negro. ¿A alguien listo? Contrata a alguien de raza asiática. ¿Una chica lista pero que parezca tonta? Ponle gafas de pasta pero que sea rubia. ¡Estereotipos al poder!  Súmale un hombre pez que se parece bastante más al Hombre Imposible que al Monstruo de la Laguna Negra – ¿tanto les costaba ponerle algunas escamas y gastarse un poco de presupuesto? – y a esto añade una adolescente con las hormonas revueltas y ya tienes el casting principal completo. Si le añades un adorable perro por animación, ya lo bordas.

Quizá lo peor de todo es que la serie no empezaba tan mal. Sí, la presentación de los personajes es un poco burda, y el diseño pretendidamente sobrio de la decoración quizá aparta al espectador, al igual que los pelos de Medusa moviéndose con un descarado CGI que parte de una peluca pelirroja comprada en la tienda de la esquina. Pero al menos conservaba algo de alma. Todo se diluye en un segundo acto difuso y ramplón para concluir en un final carente de cualquier épica. Si el protagonismo de la serie recae en Medusa mientras muestras a un Rayo Negro frustrado, mentiroso y cobarde, parece sensato que la escena definitiva se le conceda a ella, no al rey.

Agentes de SHIELD, también de la cadena ABC, ha tenido fuertes altibajos en sus cuatro temporadas, pero ninguno comparable a algo como Inhumans. De hecho, la serie liderada por el Agente Coulson estrenará en diciembre su quinta temporada, mientras que todo apunta a que los inhumanos no volverán a la pequeña pantalla. Entre tanto, Fox emite The Gifted que, aunque tampoco constituya un referente, al menos entretiene. FX lanzó hace unos meses la compleja y original Legión, que ya ha anunciado que contará con segunda temporada. Quien parece marcar el camino a seguir es Netflix, quien ya suma seis temporadas de series basadas en Marvel y que vuelve al asalto este viernes con The Punisher para intentar mejorar los decepcionantes datos de audiencia de The Defenders.

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Javier Collado

Marvelita sin complejos, crítico del ‘Mefistazo’ y amante de la Edad de Plata