Crítica de Una Noche Fuera de Control – La absurda comedia de Scarlett Johansson

Crítica de Una Noche Fuera de Control – Dirigida por Lucia Aniello – Protagonizada por Scarlett Johansson, Kate McKinnon, Jillian Bell, Zoe Kravitz, Ilana Glazer, Paul W. Downs, Demi Moore, Ty Burrell – Producida por Sony Pictures – Distribuida por Sony Pictures Releasing de España.

 

 

Una comedia con falta de originalidad

Scarlett Johansson ha colgado sus hábitos de avenger para adentrarse en el género de la comedia y meterse en la piel de una mujer que está a punto de casarse y que, además, quiere presentarse a senadora para llegar a la cumbre de su carrera profesional. Una Noche Fuera de Control pretende mantener una esencia similar a la de la trilogía de Resacón pero, por desgracia, no consigue llegarle ni a la suela del zapato a causa de lo inverosímil y extravagante que resulta ser su guión. Y eso se debe al continuo bombardeo de bromas machistas, feministas y políticas -sobre todo a la presidencia de Trump de un modo elegante e indirecto- que los guionistas, Lucia Aniello y Paul W. Downs, quien al mismo tiempo  interpreta a Peter, el marido Jess (Scarlett Johansson), realizan. A pesar de que las interpretaciones de las actrices principales está muy a la altura de lo que se espera, pero sus personajes no concuerdan con algunas de las acertadísimas actuaciones, como por ejemplo la de Kate McKinnon con su papel de Australiana resentida con Estados Unidos.

 

Resulta imposible no pensar que Una Noche Fuera de Control no se hizo a raíz del despliegue que levantó la comedia de Mila Kunis, Malas Madres, en la que unas jóvenes madres escapaban de su rutina diaria para pegarse el mayor fiestón jamás visto. Sin embargo, la cinta de Aniello, aún partiendo de la misma base que la de Kunis -mujeres descontroladas de fiesta- sigue por unos caminos muy distintos en los que los giros de guión son sumamente gratuitos y de fórmula. Aunque ese no es el problema, puesto que la mayoría de films siguen unas pautas para construir su historia, pero la gracia de ello es saber poner un sello auténtico y distinto que permita diferenciarlas la una de la otra. Y ahí es donde reside el mayor problema de Una Noche Fuera de Control, que le falta ese toque de originalidad para llegar a convencernos.

 

 

De este modo, podemos ver en el film de Anielle un acercamiento a Plan en las Vegas (2013), en lo que a reunión de viejas amigas de toda la vida se refiere, y a Mickey Ojos Azules (1999) por el giro de guión -que es prácticamente igual- que cambia por completo el rumbo del largometraje y hace que los personajes tengan que realizar una evolución totalmente inesperada. Incluso parece un episodio pasado de rosca de la serie Sexo en Nueva York pero sin el humor propio de ella y con un inicio estilo American Pie.

 

Es evidente que no hay que pedirle a Una Noche Fuera de Control que sea una película de Oscar ni el gran peliculón del año, pero por lo menos debería cumplir con lo que ofrece, que es reírse un buen rato en la butaca del cine con una despedida de soltera pasada de rosca. Y a veces en vez de provocar gracia, provoca vergüenza por forzar a Scarlett Johansson a trabajar en una comedia simplona sin su traje de Viuda Negra y sin sus queridos vengadores que tanto ayuda a reforzar su presencia.

 

Veredicto

Lo mejor: El personaje de Kate McKinnon

Lo peor: Que su humor no funcione como debería y su estructura sea tan repetitiva y clásica.

 

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