Crítica de Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar

Crítica de Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar – Dirigida por Joachim Rønning y Espen Sandberg – Protagonizada por Johnny Depp, Javier Bardem, Geoffrey Rush, Orlando Bloom, Brenton Thwaites, Kaya Scodelario y Kevin McNally – Productora y Distribuidora: Walt Disney Company. 

 

 

Después de seis años, ha llegado la quinta película de la franquicia de Piratas del Caribe titulada en nuestro país como La Venganza de Salazar -el título en inglés es mucho más atractivo; Dead Men Tell No Tales-. Para ir directamente al grano, Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar es una entrega que no hacía falta, pero entretiene. Piratas del Caribe es una saga que se ha sumado al carro de aquellas que sacrifican su argumento y su historia para simplemente llenar las salas por lo que fueron en su inicio y recaudar tanto dinero como sea posible para así realizar otra entrega. Es un bucle que jamás se termina. Y en verdad, la saga debería haberse terminado con la última entrega que Gore Verbinski dirigió allá en 2007.

 

La misma historia, pero peor contada

Sencillamente es eso, la misma historia de siempre pero contada de peor forma que anteriores films de la franquicia. En Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar, el legendario capitán Salazar quiere dar caza al pirata que hizo que quedara maldito para siempre condenado a vagar por los mares como un simple fantasma, Jack Sparrow. Es lo mismo que sucedía con La Maldición de la Perla Negra y el capitán Barbossa, y en las dos siguientes de la saga con Davy Jones. Solo que en esta quinta entrega, ni los nuevos actores ni el propio Johnny Depp en el papel de Jack Sparrow dan la talla para representar una historia que contiene muchísima fantasía e infinidad de mitología que podría haber sido mucho más aprovechada.

 

 

Y, ojo, en general no es una mala película, pero a sus espaldas carga con una trilogía original con diversas nominaciones a Premios de la Academia que hacen que eclipsen lo que los directores Joachim Rønning y Espen Sandberg han realizado con La Venganza de Salazar. El film ha sido víctima del poderoso CGI que domina y gobierna el cine de nuestros días. Es obvio que todas las cintas lo utilizan, pero si se emplea en exceso -como es este caso- y con tan poca vergüenza, los resultados pueden ser no tan óptimos como uno esperaba. Aunque bien es cierto, que para contar el mito que rodea la trama es imprescindible maquillarlo con esos efectos digitales. Es como una pescadilla que se muerde la cola.

 

El guión, en resumen, es bastante predecible y poco original. Une diversas ideas de la saga en una sola película que resulta muy agradable de ver y son más que disfrutables, pero es ese toque de marca propia lo que le ha faltado a Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar. Los nuevos personajes principales, Brendon Thwaites y Kaya Scodelario, son un reflejo de lo que fueron Orlando Bloom y Keira Knightley -ambos presentes en esta nueva entrega- en las tres primeras películas. Dejando de lado la interpretación, que a mi parecer es correctísima, no consiguen empatizar tanto con el espectador fiel a la saga porque ya tiene en su recuerdo a los personajes originales que, la verdad, están más explotados. A pesar de que es seguro que habrá más cintas de Piratas del Caribe y estos personajes quedarán mucho más desarrollados, pero la primera toma de contacto ha sido la sensación de plagio de algo que ya tenía en su origen la saga.

 

Ahora bien, en lo que respecta a su villano, interpretado por Javier Bardem, Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar gana una increíble cantidad de puntos a su favor. El actor español le da un toque terrorífico al capitán que, según lo que cuenta la leyenda del film, exterminó a tantísimos piratas. Es un villano al que sí puedes llegar a temer por la poca piedad que muestra ante cualquiera que se le cruza en su camino. Su aspecto no podría haber sido mejor. Cargado de cantidades impresionantes de CGI, sí, pero funciona de maravilla en escena. Es de los pocos a los que realmente se le puede catalogar como terrorífico en el universo de Piratas del Caribe.

 

 

Y esa atención que logra el personaje de Bardem se ve poco compensada con la pobre actuación que Johnny Depp trae consigo en su retorno al papel de Sparrow. El actor parece haberse olvidado de cómo lucir ese estilo tan característico que lo empujo a varias nominaciones a Mejor Actor protagonista. Es por ello que esta quinta parte no tenga el mismo poderío que tienen las anteriores películas, puesto que la gran mayoría de ellas se sostenían porque Depp estaba permanentemente en pantalla haciendo reír al espectador con sus ingeniosas y oportunas bromas que siempre decía en el momento menos indicado. Aquí todo se resume en una vieja leyenda que, como siempre, va dando tumbos por todas partes con una botella de ron en la mano.

 

Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar es una película que, de modo independiente, no está nada mal, pero lo malo es que comparte título con una serie de cintas, sin contar la cuarta, que resultó ser un imán para los amantes de la fantasía y el fantástico. Tampoco se queda corta, porque ofrece nuevos mitos y abre las puertas a posibles -y seguras- futuras cintas, pero no tiene el mismo carisma que las otras. Agradará a los más fans, sin duda alguna. Un film de piratas que es puro entretenimiento sin más. Pero para aquellos que busquen algo semejante a La Maldición de la Perla Negra -o superior-, quedarán bastante decepcionados.

 

Veredicto

Lo mejor: El personaje de Javier Bardem, los tiburones zombie y la banda sonora original.

Lo peor: Es la misma historia de siempre, pero peor contada. El abusivo CGI llega a cansar. La actuación de Johnny Depp como Jack Sparrow.

 

 

 

 

 

 

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