Crítica de La Favorita, la nueva película de Yorgos Lanthimos con Olivia Colman, Emma Stone y Rachel Weisz

CRÍTICA DE La Favorita (The Favourite) – 2018 – DIRIGIDA POR: Yorgos Lanthimos – GUIÓN DE: Deborah Davis y Tony McNamara – PROTAGONIZADA POR: Olivia Colman, Rachel Weisz, Emma Stone, Nicholas Hoult, Joe Alwyn y Mark Gatiss – PRODUCIDA POR: Ceci Dempsey, Ed Guiney, Lee Magiday, Yorgos Lanthimos – DISTRIBUIDA POR 20th Century Fox

Yorgos Lanthimos, director griego de Canino, Langosta y El sacrificio de un ciervo sagrado, se aleja ligeramente de lo que nos tiene acostumbrados para ofrecernos una película más apta para el público general con un trío protagonista que hará las delicias de los amantes del buen cine. Os dejamos con nuestra crítica de La Favorita (The Favourite) que nos lleva directamente hasta la Inglaterra del siglo XVII. 

Un Lanthimos que bebe de Kubrick

La Favorita nos traslada hasta la corte de la reina Ana Estuardo (Olivia Colman), primera soberana de la Gran Bretaña y última de la casa de los Estuardo, para vivir de primera mano toda clase de intrigas de palacio y maquinaciones políticas. La historia se ambienta a principios del siglo XVIII, en plena guerra entre Inglaterra y Francia, un momento de opulencia en las cortes y decadencia en las ciudades.

Ana Estuardo, debilitada por la gota, problemas vasculares, fuerte temperamento y desgracias familiares, se ve en la necesidad de delegar su mandato en manos de Lady Sarah Churchill (Rachel Weiz), su mejor amiga y favorita. Todo cambia con la llegada al palacio de Abigail Masham (Emma Stone),  prima de Sarah Churchill que se gana el favor de la reina y que verá en su relación una oportunidad para volver a la aristocracia.

En esta ocasión, Yorgos Lanthimos no ha escrito el guión y los autores son Deborah Davis y Tony McNamara, algo que se nota en el ritmo de la película, sus tonos de humor negro y, sí, también momentos duros y crudos que están muy presentes en la filmografía de Lanthimos. La excelente fotografía de Robbie Ryan, la escenografía y el guión, junto con las buenas interpretaciones del trio protagonista, hacen que la película sea un auténtico espectáculo de luchas y juegos de poder. 

Yorgos Lanthimos no esconde sus referencias a Stanley Kubrick y, más concretamente, a Barry Lyndon. Se nota especialmente en la utilización de la cámara con sus efectos de ojos de pez, grandes perspectivas o planos de cámara con el ángulo bajo.

Su estética es muy rica y está enriquecida por una fantástica puesta en escena con sus ricos decorados y vestuario. En ocasiones, hay escenas que parecen una auténtica pinturas en sus paisajes o en sus planos a la luz de las velas.

Un trío fantástico en palacio

A parte de la estupenda dirección de Yorgos Lanthimos y el guión, si hay algo que destaca son las fantásticas actuaciones de Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone que reflejan tres tipos diferentes de mujer con sus propios intereses. Las actrices son capaces de cambiar de registro a cada segundo para mostrar de qué eran capaces la reina Ana, Lady Sarah Churchill o Abigail Masham para conseguir sus objetivos. Tres personajes con muchas capas que se muestran fuertes, pero que están llenos de costurones y con los que Yorgos aprovecha para explorar las emociones. 

Olivia Colman interpreta a la reina Ana y lo hace con una actuación magistral que ya le ha servido para ganar varios premios, entre ellos la Copa Volpi a la mejor actriz en el Festival de Venecia y el Globo de Oro a Mejor actriz de comedia o musical. Es capaz de meterse por completo en el personaje de la reina, una mujer patética y enferma que en algunas escenas genera asco y al segundo siguiente ternura.

Por su parte, Rachel Weisz es Lady Sarah Churchill, un personaje que es presentado como una villana que quiere controlar la corte, pero que está tan herida como el resto de personajes. Una mujer decisiva y que es capaz de enfrentarse a los Lores del parlamento inglés. En cuanto a Emma Stone, se mete en la piel de Abigail Masham, un personaje que pasa de la pobreza a la riqueza, una mujer atrevida, seductora y manipuladora cuando es necesario.

Las tres actrices se complementan a la perfección para generar una especie de amistad peligrosa con la que el director nos muestra con tono irónico y humorístico, cómo era la vida en la corte de Ana Estuardo con sus fiestas, caza, política de pelucas blancas o trabajo de los criados.

Conclusión

A pesar de que La Favorita es la película más accesible para el público en general de Yorgos Lanthimosl, no se olvida de los temas que siempre han estado presentes en su filmografía: juegos de poder, atrevimiento en cada plano y crudas emociones. Liderada por sus tres fantásticas actrices es capaz de trasladarnos a la corte de Inglaterra con sus intrigas, hipocresía, decadencia, sexo y locura.

La película se basa en la relación real que existió entre la reina Ana, Lady Sarah Churchill y Abigail Masham para crear un crudo retrato de una época llena de manipulaciones y luchas por el poder. En La Favorita son las mujeres las que gobiernan, disparan pistolas o traman la muerte de otro personaje, mientras que los hombres ejercen de acompañantes con sus pelucas o maquillaje en una pequeña vuelta de tuerca a las películas de época.

La Favorita es una película traviesa, macabra y por momentos hilarante con la que pasar 120 minutos de cine. Eso sí, no es una cinta fácil de digerir y hay que reposarla un poco para saber si realmente te ha gustado o no.

  • Lo mejor: Las interpretaciones del trío protagonista, la banda sonora que mezcla clásicos de Vivaldi, Bach, Schubert y hasta Elton John, el vestuario y la puesta en escena, pictórica fotografía, buen ritmo de metraje…
  • Lo peor:  Los personajes masculinos y los políticos del Parlamento inglés están demasiado exagerados, históricamente se toma bastantes libertades.
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