Crítica de Kingsman: El círculo de oro – Mejor como secuela que como película

Director: Matthew Vaughn – Guión: Matthew Vaughn, Jane Goldman (Personajes: Dave Gibbons, Mark Millar) – Música: Henry Jackman, Matthew Margeson – Fotografía: George Richmond – Reparto: Taron Egerton, Colin Firth, Julianne Moore, Mark Strong, Halle Berry, Pedro Pascal, Channing Tatum, Jeff Bridges, Elton John, Bruce Greenwood, Emily Watson, Edward Holcroft, Hanna Alström, Sophie Cookson, Michael Gambon – Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Twentieth Century Fox Film Corporation / Marv Films / TSG Entertainment

 

Kingsman 2 - Cartel - Cinco79

 

Una secuela tiene, a la vez, una labor complicada y agradecida: debe saber justificarse frente a la original. Más, si se trata de una película que dio la sorpresa en su día, como fue la primera Kingsman; también divertirse, porque no necesita transitar meandros narrativos que deberían estar superados, como presentar a los personajes o el mundo en el que viven. Se entiende que las secuelas son más divertidas porque van al grano. Y esta Kingsman 2: El círculo de oro es a la vez una gran secuela y una pequeña decepción.

Kingsman contra el narcotráfico

Eggsy (Taron Egerton) es ya un Kingman de pleno derecho que vive felizmente arrejuntado con la princesa Tilde (Hanna Alström), a quien rescató al final de la primera película. Sin embargo, después de un encontronazo con uno de sus compañeros de reclutamiento caído en desgracia, la organización Kingsman es barrida del mapa por Poppy (Julianne Moore), la reina del narcotráfico, quien tiene un plan para chantajear a los principales países del mundo para que legalicen las drogas. Corresponde a Eggsy y a Merlín (Mark Strong, el Mortadelo sexy de las Islas Británicas) recoger los restos de Kingsman y pedir ayuda a los Statesman, sus primos norteamericanos.

 

Kingsman 2 - Strong - Cinco79

 

Pese a la variedad de situaciones, la novedad del villano y de los aliados y, en general, de su denodado esfuerzo por resultar ingeniosa y no repetitiva, hay algo que no termina de encajar en la película. A veces, aunque quiere ser ingeniosa, no lo consigue y va a la decisión de guión fácil, como la colocación de un rastreador en mucosas que se soluciona de la forma más chusca, con el objetivo de teledirigir la película hacia su tercer acto de forma nada grácil.

El problema es más profundo, de la propia estructura: la primera era una historia de crecimiento personal en un contexto extraordinario y ésta sólo cuenta con el esquema de aparición del villano, complicaciones y enfrentamiento final, sin más aliciente narrativo que un problema conyugal que podría haberse tratado mejor y ese vicio, tan propio del blockbuster actual, de moverse mucho para quedarse igual.

 

Kingsman 2 - Tatum y Berry - Cinco79

 

¿Recordáis el artículo que me inspiró la primera Kingsman? Aquel error narrativo de la trama secundaria que no sirve, que tan bien se había esquivado, hace aparición para alargar un metraje que no lo necesita. Desde luego, noté el cariño que Matthew Vaughn y Jane Goldman tienen por los personajes pero, a veces, parece que sienten una deuda con ciertos secundarios, pues las escenas con los amigos de Eggsy lastran un metraje que necesita algo más de impulso.

Villanos a la altura

Pero si la evolución de Eggsy es insuficiente y la resurrección del personaje de Colin Firth sabe un poco agridulce (básicamente, denosta uno de los momentos más áridos y perfectos de la original), si en general el bando de los buenos no aburre pero tampoco termina de emocionar (salvo un cameo especial que sabe a gloria), al menos siempre nos quedan los malos.

 

Kingsman 2 - Julianne Moore - Cinco79

 

En eso, Kingsman hace muy bien sus deberes, tanto en la primera parte como sobre todo aquí. En total tenemos la friolera de cinco antagonistas, cada uno con sus propias motivaciones, agenda y forma de actuar, ¿no es eso increíble? Esto no significa sólo cinco villanos con personalidad, también cinco maneras distintas por las que Eggsy tendrá que probarse.

Andamos quejándonos de que, por ejemplo en las películas Marvel, hacen falta más Buitres y menos Malekith, pero películas como ésta demuestran que el problema no es del material de partida, ni de las producciones abultadas, ni siquiera del propio género de película basada en cómic: se trata de un problema de actitud.

Chulería Kingsman, con quien la merece

Aquí viene a jugar y retar lo establecido, a darlo todo en vez de guardar lo mejor para un final de fiesta situado a años vista. Porque Kingsman 2 quiere, desde sus mismos carteles, brillar en la cartelera.

 

Kingsman 2 - Orange - Cinco79

 

George Richmond, el mismo director de fotografía de la primera película, vuelve a jugar al contraste entre los colores mustios del espionaje y las guaridas secretas con acertados golpes de color. Ayuda que todo el departamento de arte y vestuario se vuelque para acentuar dicho efecto, desde el traje naranja con el que Taron Egerton aparece en el cartel al mundo de Poppy en la jungla camboyana, un parque temático y nostálgico de la América de los años 50.

Por su parte, Matthew Vaughn intenta por todos los medios superar la espectacularidad de la primera, pero se topa con sus propios remilgos: por eso no puede mejorar lo visto en la matanza de la iglesia. En el fondo, aquella escena era una carnicería de gente inocente y un ejercicio misántropo de violencia cinematográfica: unos estaban enloquecidos y Colin Firth, al que apoyábamos, estaba igual de trastornado solo que era más habilidoso.

 

Kingsman 2 - Faboulous Trio - Cinco79

 

Aquí, la violencia se dirige casi en exclusiva a los malos y, cuando se toma la vida de gente inocente, no se trata de algo espectacular, sino, en general, de una explosión aséptica, un fuera de campo o algo desagradable; hay más emotividad sólo en la subtrama de la jefe de gabinete americana, interpretada por Emily Watson, que en casi toda la película anterior. Por desgracia, esa mezquindad enfocada también ocasiona cierto desajuste en el tono: por mucho que predomine la fiesta, a veces quiere pararse a sentir.

Desde hace un tiempo, Vaughn se postula como posible director para una continuación de El hombre de acero (2013). Después de la primera película, te habría dicho que podría hacerlo bien (después de todo, Vaughn es el responsable del mejor filme de los X-men), pero que me echaría un poco para atrás vistos los resultados de Kingsman. Ahora sí le veo capaz: detrás de la chulería, esta secuela también tiene un corazón de oro.

 

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Adrián Álvarez

Adrián Álvarez empezó a escribir en Internet en 2004 y no ha dejado desde entonces de volcar su sabiduría en distintos medios de comunicación. El último gran guionista audiovisual, compagina su trabajo como redactor en Cinco79, co-fundado por él, con otras doscientas webs y un empleo que le da de comer. También hace la mejor tortilla francesa de España.