Crítica de Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Crítica de Guardianes de la Galaxia Volumen 2 – Dirigida y guionizada por James Gunn – Protagonizada por  Chris Pratt, Zoe Saldaña, Dave Bautista, Vin Diesel, Bradley Cooper, Michael Rooker, Karen Gillan, Pom Klementieff y Kurt Russell – Estreno en España 28 de abril de 2017.

 

La panda de pringados más carismática de la Galaxia vuelve a las andadas. Nuevamente de la mano del director James Gunn, que ya dejara el listón bien alto con el éxito multitudinario que fuera la primera entrega de Guardianes de la Galaxia, Star-Lord y compañía regresan en una nueva cinta más grande, más gamberra y sobre todo con más corazón.

 

“Bienvenido a los puñeteros Guardianes de la Galaxia

Para los que no sepan de que va esto todavía ¿qué hacéis que a estas alturas aún no habéis visto la primera? Bueno, tranquilos que ya os ponemos nosotros al día. Nuestros protagonistas son los siguientes: Peter Jason Quill (Chris Pratt), alias Star-Lord, legendario forajido; Gamora (Zoe Saldaña), la mujer más letal de la galaxia; Drax el Destructor (Dave Bautista), cuyo apelativo se explica por sí mismo; Rocket (Bradley Cooper), matón a sueldo y genio de la tecnología (y un mapache); y Groot (Vin Diesel), planta guardaespaldas de Rocket. Un grupo de criminales de lo más variopinto que, más por interés que por altruismo, salvaron la galaxia de la destrucción a manos del fanático Ronan (Lee Pace), acusador Kree. Con sus historiales delictivos borrados en agradecimiento a los servicios prestados y una nueva y respetable reputación como Guardianes de la Galaxia que explotar, esta panda de pringados se lanza una vez más a la aventura.

 

 

Así,  poco tiempo después comienza la andanza de la nueva cinta (cuidado con SPOILERS):

Tras conseguir apresar a Nébula (Karen Gillan), hermana de Gamora anteriormente compinchada con Ronan, un malentendido con la civilización de los Soberanos les lleva a una persecución por el espacio profundo que acaba con nuestros “héroes” varados en un planeta desconocido. Mientras la líder de los soberanos Ayesha (Elizabeth Debicki) busca a Yondu (Michael Rooker) de los Saqueadores, la antigua banda criminal de Peter, para poner precio a la cabeza de los Guardianes, estos se encuentran a Mantis (Pom Klementieff) y Ego (Kurt Russel), este último presentándose como el desaparecido padre de Peter.

Fin de los SPOILERS.

 

Derrochando tanto estilo y sentido del humor como ya hiciera la película original, su secuela va un paso más allá dándonos una historia más personal y desarrollando los personajes y sus relaciones. Las múltiples dinámicas se profundizan ayudan a realizar uno de los aspectos que en la primera entrega quedara un tanto plano, afianzando la idea de que estos, nuestros Guardianes de la Galaxia, son no un grupo de amigos o aliados sino una familia.

 

 

La banda sonora, como no podía ser de otra forma, vuelve a ser una delicia a los oídos, tanto por los temas clásicos incluidos en el AWESOME MIX VOL.2 como por las piezas originales de la mano de Tyler Bates, que ya trabajara en la primera película, además de otras grandes como Watchmen o John Wick, y que será el compositor responsable de la serie de Netflix del Punisher de próximo estreno este año. En el departamento técnico, por supuesto, no se queda atrás. La fotografía, el maquillaje y los efectos especiales son excelentes, no cayendo el problema presente a algunas producciones recientes de Marvel del mal uso del color, presentando un espectáculo de luz que contrasta con la estética apagada y desteñida que presentan muchas obras modernas, particularmente en el género de superheroes.

 

Y, como era de esperar, no podían faltar los huevos de pascua, haciendo referencias tanto a Marvel como a clásicos de la cultura pop. Entre los que nosotros hemos podido encontrar, podemos volver a ver Howard el Pato (bastante menos escondido esta vez), y por primera vez en pantalla hemos podido ver Stakar Ogord, quien los veteranos del cómic reconocerán como el nombre Halcón Estelar, haciendo acto de presencia junto a Martinex y otros miembros de los que en el cómic fueran integrantes de los Guardianes de la Galaxia originales. Era por supuesto imprescindible el cameo de Stan Lee en la que posiblemente sea su aparición más meta en las pantallas y un guiño a una de las teorías más descabelladas que pululan por la red sobre el Universo Cinemático de Marvel.

 

En conclusión, volvemos a tener ante nosotros un obra maestra del cine, una Space Opera tan descarada como su predecesora que llega dispuesta a divertirnos más allá de lo que se podría pensar posible y no se va sin tocarnos la fibra sensible al menos un poquito. Una historia sobre la familia, tanto la que uno tiene como la que uno forma, con sus alegrías y sus penas y todo lo que hay entre medias. Un clásico inmediato.

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