Crítica de Emoji: La película – La viva imagen de la sociedad actual

Crítica de Emoji: La Película – Dirigida por Tony Leondis – Actores de doblaje (versión original): T.J Miller, James Corden, Anna Faris, Maya Rudolph, Jennifer Coolidge, Jake T. Austin, Patrick Stewart, Sofia Vergara – Producida por Sony Pictures Animation – Distribuida por Sony Pictures Releasing España

 

 

Crítica social a base de emoticonos

Hace ya algún tiempo que las películas de animación de Hollywood dejaron de ser simplemente entretenimiento para los más pequeños y pasaron a ser largometrajes con apariencia infantil plagados de múltiples mensajes y subtextos para los adultos que lanzan críticas sociales a mansalva con la intención de expresar conceptos libremente con la excusa de que, en el fondo, solo se trata de un film para niños y que aunque sea posible extraer una segunda lectura, no queda del todo visible.

 

Lo más evidente que hace Emoji: La Película, es realizar una crítica hacia la adolescencia de hoy en día que, según la cinta, permanecen las veinticuatro horas del día enganchados al móvil incapaces de hablarse cara a cara entre ellos o, llevando el asunto al extremo, comunicándose por chat utilizando únicamente emojis. Porque, según uno de los personajes de la película, la letra está muerta y ya no mola. Es evidente que los móviles son ahora un elemento importantísimo para cualquier persona. No solo para los adolescentes, también para los empresarios o para aquellos trabajadores que dependan de la red en todo momento. Pero de ahí a ridiculizar a la población empleando a los adolescentes como muestra para que todos los que vayan a ver el largometraje -ya sean de cualquier edad- se lo apliquen, hay un paso. A priori, la idea de realizar un film empleando a estos graciosos y curiosos dibujos digitales como protagonistas no parecía mala idea. Tenía hasta el punto de poder ser una comedia original. Hasta que los tópicos, los comentarios innecesarios y los momentos absurdos se apoderaron de su guión y, por ende, del film en general.

 

 

Aunque también está claro que el mensaje que Emoji: La Película deja en primer plano es que las emociones no puede controlarse, y que ni los mismísimos emoticonos pueden plasmar simplemente una sola emoción o un único sentimiento. La libertad de expresión es algo que, por mucho que se prohíba, no puede ser borrada. Visto desde este punto de vista, el film sí que consigue expresar una visión clara y limpia sobre el mundo y cómo este nos clasifica en distintas clases según nuestra casta o manera de ser. Es un acto de liberación, lo cual esta perfecto. También desvía su atención hacia mensajes que no vienen al caso para este tipo de largometraje. Como por ejemplo, el hecho de que a través de uno de sus protagonistas, la Hacker, se reivindique que la mujer solo podía ser esposa o ama de casa antaño y que ahora sus posibilidades laborales siguen siendo inferiores. No es que mediante la animación no se puedan expresar este tipo de ideas, pero hay otros géneros mejores para hacerlo que no a través de unos emoticonos cuyo principal propósito era, en principio, hacer reír.

 

Cosa que, en ocasiones, consigue. Pero no logra mantener el mismo nivel durante toda su duración, cayendo la mayoría de veces en un sinfín de comentarios completamente aleatorios que no hacen otra cosa que sacarte por completo de su atmósfera basada en el humor absurdo. La idea como concepto original, como comentaba, parecía brillante. Dar rienda suelta y vida a eso que enviamos por nuestros móviles decenas de veces al día. Sin embargo, el hecho de caer en diálogos que no llevan a ningún sitio y que la historia no esté correctamente desarrollada, provocando que el rimo decaiga una y otra vez, hace que Emoji: La Película solo sea un producto menor que va a recaudar lo que no está escrito en taquilla por su campaña de marketing y por mostrarse como algo que no es en realidad.

 

 

Veredicto

Lo mejor: Su idea original.

Lo peor: Que caiga en tópicos y dirija su atención hacia un público adulto y no infantil.

 

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