Crítica de Bohemian Rhapsody, la película de Queen con Rami Malek de Freddie Mercury

CRÍTICA DE Bohemian Rhapsody – 2018 – DIRIGIDA POR Bryan Singer – GUIÓN DE: Anthony McCarten – PROTAGONIZADA POR: Rami Malek, Ben Hardy, Mike Myers, Joseph Mazzello, Gwilym Lee, Lucy Boynton, Aidan Gillen, Allen Leech, Tom Hollander, Aaron McCusker, Michelle Duncan, Ace Bhatti, Demot Murphy.

Queen, uno de los grupos de música rock más influyentes del siglo XX, salta a la gran pantalla con Bohemian Rhapsody un biopic de Freddie Mercury con luces y sombras en el que brilla la interpretación de Rami Malek, posible candidato a Oscar de este año. La película se estrenó en los cines el 31 de octubre de 2018 y en nuestra crítica os contamos qué nos ha parecido porque el show siempre tiene que continuar.

Una historia edulcorada

Han pasado los años y la banda británica formada por Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon sigue siendo parte de nuestras vidas con sus canciones que son auténticos himnos. Por ese motivo, muchos seguidores esperaban con ganas la película de Queen porque “lo único más extraordinario que su música, es su historia”. En Bohemian Rhapsody, Bryan Singer y Anthony McCarten querían homenajear a la banda y, especialmente, a Freddie Mercury, el líder en la sombra de Queen, un cantante carismático y una leyenda de la música. Sin embargo, a pesar de la buenísima interpretación de Rami Malek, la película es demasiado plana, predecible, edulcorada y con un guión que va a lo seguro.

Bohemian Rhapsody nos narra los primeros 15 años del cuarteto de rock británico, desde que Freddie Mercury trabajaba en el servicio de equipajes del aeropuerto de Heathrow hasta el famoso concierto Live AID de 1985. Por el camino, mucha música, alguna fiesta y poca profundidad a la hora de hablar de Queen o aspectos importantes de la vida de Mercury.

Al igual que la historia de Queen, la producción de Bohemian Rhapsody fue algo convulsa ya que, en medio del rodaje, el director Bryan Singer fue remplazado por Dexter Flechter. Aunque no se nota de forma evidente, el cambio de directores ha tenido su relevancia en el producto final, pero no ha resultado tan malo como se podía pensar en un primer momento. De hecho, Bohemian Rhapsody es una película entretenida en la que las diferentes etapas de Queen están bien identificadas a pesar de las lagunas de guión.

Bohemian Rhapsody cambia la historia de Queen

Hablamos mucho del libreto de la película porque es en donde encontramos las mayores carencias ya que, para empezar, existe un gran baile de fechas en momentos claves de la discografía de Queen o la manera en la que Freddie Mercury empezó a formar parte de Smile, nombre original de la banda formada por Brian May, Roger Taylor y Tim Staffell que fue el origen de Queen.

Freddie Mercury era seguidor de Smile y compartía piso con algunos miembros de la banda. Su primer contacto fue en la escuela Ealing Art College de Londres en la que entablo amistad con Tim Staffell. Cuando éste abandonó la banda, Freddie Mercury le sustituyó porque ya se sabía las canciones y era conocido del resto del grupo. En Bohemian Rhapsody, esta parte nos la venden como algo fruto de la casualidad y la perseverancia de Mercury. Además, la película también nos falsea la fecha de ingreso de John Deacon en Queen. Se da por hecho que está en la banda desde el principio, cuando entró más tarde que Freddie Mercury por recomendación del cantante.

Otros puntos que chirrían son su relación con Mary Austin, cómo conoció a Jim Hutton o las fiestas que daba Freddie Mercury en su casa. Mary Austin fue la “esposa” de Mercury, no de forma legal, pero así la consideraba el cantante. Durante seis años fueron pareja, aunque nunca pasaron por el altar. Cuando Freddie Mercury le confesó que era gay, siguieron siendo amigos, viviendo cerca y apoyándose en todo lo necesario. Mary fue secretaria de Queen y la primera en conocer que el cantante tenía SIDA. A la muerte de Freddie Mercury, se convirtió en su heredera.

La película nos muestra una relación muy cercana al principio, pero después los distancia, cuando eso nunca sucedió. Además, la forma en la que se conocieron es completamente diferente a la realidad, al igual que la presentación de Jim Hutton, pareja de Freddie Mercury hasta su muerte al que conoció en un club nocturno y no en una de las fiestas del cantante.

Precisamente, las fiestas que organizaba Freddie Mercury en su casa es algo que se trata en la película, pero de una forma muy light. Se sabe que eran una auténtica locura con gente desnuda por la casa, peleas en piscinas de hígado picado, cocaína, sexo y, en definitiva, desenfreno. Bohemian Rhapsody nos muestra todo de forma muy sibilina. Es más, las únicas escenas de cama de la película son entre Freddie y Mary. Nunca vemos en pantalla escenas subidas de tono entre dos hombres.

Por último, el SIDA de Freddie Mercury es otro tema que está muy mal tratado en Bohemian Rhapsody. El cantante se enteró en 1987 que tenía la enfermedad y no lo hizo público hasta 1991. La primera en enterarse fue Mary, mientras que en la cinta dirigida por Bryan Singer es casi la última. Bohemian Rhapsody manipula los hechos para tratar de ofrecer dramatismo y resulta bastante frívolo si tenemos en cuenta que fue un momento clave para la historia de Queen, la música y la sociedad de principios de los 90.

Entendemos que todos los cambios que realiza el guión pueden deberse a la clasificación por edades de la película, que es para mayores de 13 años, o que estamos viendo una ficción, pero choca bastante si conoces la historia de Queen y Freddie Mercury.

Música que engancha y ofrece ritmo

Bohemian Rhapsody ha perdido una estupenda oportunidad de haber profundizado en la relación entre los distintos miembros de la banda y sus familias. La química entre los actores es evidente, pero su interpretación está desaprovechada, especialmente en el caso de los personajes secundarios.

Donde la película sobresale es en los momentos musicales, aunque su mayoría sean en playback. Basados en grabaciones reales de Queen, están recreados hasta el mínimo detalle y destacan en su montaje al enlazar varias canciones seguidas a modo de popurrí. Cuando la película se detiene en la composición de algunas canciones míticas, como Bohemian Rhapsody o We Will Rock You, la película cobra chispa y camaradería con el espectador. Sin duda, son lo mejor de la película con escenas en las que parece que estás realmente en un concierto de Queen con mucho ruido y boato.

Conclusión sobre Bohemian Rhapsody

Bohemian Rhapsody es una película que brilla en algunos momentos, pero que no arriesga y que, al menos en nuestro caso, sólo nos emocionó de verdad en algunos de los pasajes centrales de la película y en los últimos minutos en los que nos sentimos en un auténtico concierto de Queen. Una película entretenida, pero que peca de conformismo. Funciona porque Queen es mucho Queen, aunque esperábamos mucho más y, tal vez, ese fue nuestro problema, ir con demasiadas expectativas.

  • Lo mejor: La interpretación de Rami Malek, los momentos musicales, el ritmo y la escenografía.
  • Lo peor: El guión que no aprovecha todo el potencial de un personaje como Freddie Mercury y una banda como Queen. Errores cronológicos graves.

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