Crítica de Aniquilación

Crítica de Aniquilación (Annihilation) – Dirigida y Escrita por Alex Garland – Protagonizada por Natalie Portman, Oscar Isaac, Jennifer Jason Leigh, Gina Rodríguez, Tessa Thompson y Tuva Novotny – Producida por Paramount Pictures, Scott Rudin y Eli Bush – Distribuida por Paramount Pictures y Netflix. 

A principios de 2018 pudimos ver en Netflix Aniquilación, el segundo largometraje del director Alex Garland, que ya debutó en 2014 con Ex Machina, un thriller de ciencia ficción donde se exploraba el concepto de inteligencia artificial a la vez que se convertía en un estudio visceral de la mujer como objeto sujeto a los deseos del hombre.

Son suyos también los guiones de 28 Días después y Sunshine, siendo ambos a su vez filmes con grandes dosis de terror y ciencia ficción, donde se trataban temas como la búsqueda de identidad propia o la soledad. Aniquilación explora temas similares, usando el miedo a lo alienígena como espejo que nos permite explorarnos a nosotros mismos con precisión íntima y sobrecogedora.

Las novelas

La película adapta a la gran pantalla la trilogía de novelas ‘Southern Reach’ (mayormente la primera parte, del mismo nombre), del escritor de fantasía y ciencia-ficción Jeff Vandermeer. A pesar de terminar siendo una adaptación más bien vaga, Alex Garland ha sabido captar con maestría el tono y los temas subyacentes en las novelas.

Edición británica de la Trilogía ‘Southern Reach’: Annihilation (Aniquilación), Authority (Autoridad) y Acceptance (Aceptación).

La película y libros quedan argumentalmente separados, pero eso no impide que se puedan disfrutar como obras acompañantes, del mismo modo que lo fueron el libro de El Resplandor, obra maestra de Stephen King, y la película del mismo nombre, de Stanley Kubrick.

La película

Aniquilación nos sumerge en la piel de Lena (Natalie Portman), bióloga y ex-militar, casada a su vez con otro militar, Kane (Oscar Isaac, también presente en Ex Machina), que desaparece sin dejar rastro tras participar en una misión secreta.

Meses después y de un día para otro, justo cuando Lena empieza a reconstruir su vida y gestionar su dolor, su marido aparece súbitamente en casa, aunque no como ella lo recordaba. Los intentos por volver a conectar y averiguar qué ha pasado sólo empeoran las cosas.

Más tarde, tras la súbita entrada en coma de Kane y la intervención del gobierno para llevar a ambos a una instalación secreta, Lena es informada de que su marido participó en una expedición al Área X, un lugar inhóspito creado tras el impacto de un meteorito. Su marido es la única persona que ha vuelto de las decenas de expediciones llevadas a cabo por el gobierno en absoluto secreto.

Dispuesta a averiguar qué ocurrió en la anterior expedición, Lena se ofrece como voluntaria para la siguiente, junto a cuatro mujeres más, todas con formación en diferentes campos.

Ninguna tiene buenos prospectos o esperanzas sobre la misión, pero todas se lanzan a ella de forma temeraria.

Aniquilación

A partir de este punto los temas principales de la película se muestran en todo su esplendor nihilista: la soledad, la depresión y la consecuente búsqueda de la autodestrucción. Todas las integrantes del grupo han sufrido grandes pérdidas personales y se han enfrentado a las distintas facetas del dolor. El resultado es un grupo de gente sin demasiado apego por la vida que aún tienen por delante.

Cuando les ofrecen la misión no dudan en lanzarse a ella, aún conociendo los peligros; para ellas es una suerte de huida hacia delante. Sin embargo, la misión no sólo supone una serie de riesgos más inmediatos y físicos, sino otros muchos que amenazan con hacerles perder la esencia de su ser. Intentar olvidar y enterrar lo que las llevó a aceptar la misión en un primer momento no sólo resulta el enfoque equivocado, sino que puede desembocar en la completa aniquilación de su ego.

Luces y Sonidos

A pesar del tono oscuro y los temas complejos, Alex Garland no escatima en mostrar una fotografía luminosa, llena de brillos, reflejos y multitud de colores junto a escenas totalmente fantásticas y extrañas, de ensueño. En ningún momento dentro del Área X nos permite olvidar la naturaleza extraterrestre del lugar, sin llegar nunca a mostrar una maldad inherente en ella.

La banda sonora tampoco se queda atrás. Compuesta por Ben Salisbury y Geoff Barrow, se convierte en un acompañamiento a veces hermoso, a veces inquietante y otras directamente alienígena, extraño e incomprensible, emulando todas las cualidades del Área X. Aniquilación no sería en absoluto la misma película con una banda sonora más acorde con lo que suelen ser las típicas producciones americanas.

Todas estas pequeñas elecciones de estilo construyen y complementan la personalidad del filme con maestría, reflejándose unas en otras y creando algo totalmente nuevo, excitante y original.

Conclusión

Aniquilación es una obra de arte existencialista en sí misma a pesar de desviarse de la obra en la que se basa. Extraña, inquietante y alienígena, nos propone una expedición metafórica a lo más profundo de nuestra psique, donde tendremos que enfrentarnos a la conclusión lógica de nuestras ansias de autosabotaje y autodestrucción, que no es otra sino la muerte de todo lo que nos hace ser humanos.

¿Huiremos de ella o elegiremos enfrentarnos a lo que conlleva? ¿Somos capaces de despojarnos de lo que somos, lo que conforma nuestra vida y nuestro ser para avanzar? La película de Alex Garland nos propone estas y más preguntas que quizás nos persigan más allá del fin del visionado de Aniquilación.

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Carlos Sánchez

Carlos Sánchez

Ilustrador, dibujante de cómics y escritor. Obsesionado con la narrativa y el género de terror, aunque tampoco le hago ascos a la fantasía o la ciencia ficción.

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