Crítica de A ciegas, nueva película de Sandra Bullock en Netflix

Crítica de ‘A ciegas’ (Bird Box) – Dirigida por Susanne Bier – Escrita por Eric Heisserer – Protagonizada por Sandra Bullock, John Malkovich, Sarah Paulson, Danielle Macdonald, Trevante Rhodes, BD Wong, Rosa Salazar – Producida por Universal Pictures, Bluegrass Films, Chris Morgan Productions – Distribuida por Netflix. 

Fe ciega 

El éxito de Un lugar tranquilo (2018, John Krasinski) empieza a dar sus frutos en el cine de género. Aun a pesar de la cantidad de controversias que Netflix genera y por la cantidad de infravaloraciones que recibe al día por los puritanos del cine, es de los pocos espacios que a día de hoy cede al autor la libertad que necesite para crear sus obras. Ya lo ha demostrado recientemente con Mowgli: La leyenda de la selva o Roma de Alfonso Cuarón, ganadora absoluta del festival de Venecia con el León de Oro, premio que hasta ahora solo había sido otorgado a películas concebidas para ser exhibidas en cines y no en plataformas streaming –y este año también va a ceder un espacio a directores como Martin Scorsese-.

A ciegas (Bird Box), adaptación de la novela de Josh Malerman, es otro de esos ejemplos donde Netflix cede, a su autora en este caso, todo lo que requiera. Sin establecer unas pautas en el guion –aunque parte de ser una adaptación y no puede desviar mucho su rumbo- ni tampoco unos márgenes para la construcción de los planos y secuencia. Puede que a veces Netflix peque de demasiada fe ciega en sus autores para crear contenido y las producciones dejen mucho que desear, pero por suerte no es el caso de A ciegas y para muestra nuestra crítica de la película con Sandra Bullock.

Susanne Bier sabe que, aunque su película sea una adaptación homónima de una novela, A ciegas no es ninguna novedad dentro del panorama cinematográfico de género y hay otros largometrajes con los que comparte temática. Por ese motivo, opta por no esconder sus referentes e incluso hacer referencia indirecta a ellos durante el transcurso de la historia. De ahí que durante el visionado notemos la influencia del M. Night Shyamalan más caótico de El incidente (2008), de George A. Romero y su obsesión con dar forma a un grupo de supervivientes que se enfrente a un Apocalipsis irrevocable y, como no, aprovechar la buena acogida de Un lugar tranquilo (2018) de John Krasinski.

Sin ninguna duda, es con la película que protagonizan Krasinski y Emily Blunt con la que comparte fondo, puesto que ambas hablan sobre la paternidad y maternidad. Además, obligan a los protagonistas a vivir en un mundo agresivo que les obliga a readaptarse. En una, el sonido debe ser eliminado por completo (Un lugar tranquilo) y en la otra los personajes deben evitar utilizar la vista en lugares abiertos o ver a personas infectadas.

Uno de los puntos más fuertes de A ciegas es la capacidad que tiene para generar una atmósfera agobiante y de desconcierto. El film goza de una de las cualidades que menos usa a su favor el cine de terror contemporáneo: el no enseñar al monstruo, ser, demonio o espíritu que aterroriza a los protagonistas. Todo queda a merced de la sugestión y de la imaginación de cada espectador para tratar de componer en su cabeza una imagen de aquello que, se supone, no le tiene que dejar dormir esa noche.

Igual que con The Babadook (2014, Jennifer Kent), Bier echa mano de ese recurso para hablar sobre los miedos e inseguridades de su protagonista, interpretada por una Sandra Bullock que termina resultando indiferente. Su presencia, aun siendo la principal y la que lleva el peso de la trama a sus espaldas, no consigue encontrar su lugar en el papel que le toca representar. Se la ve perdida, a ratos muy conectada con su personaje y, a otros, demasiado alejada del mismo. Ahí es donde entran en juego otros actores como John Malkovich que se encargan de robarle el protagonismo cada vez que aparecen en escena.

En su defensa, el papel de Malorie no es un papel hecho para que la actriz pueda lucirse, dado que debe plasmar a una mujer indecisa con su maternidad y, a la vez, la obligación a contrarreloj de tener que espabilar y sacar adelante a una nueva familia en medio de un Apocalipsis del que se desconocen las causas. Pero una actriz del peso de Sandra Bullock debería poder sobreponerse a ese papel para dominarlo y ofrecer mucho más en su interpretación.

Seguramente, A ciegas no es la mejor película sobre la extinción humana que veréis este año, pero desde luego merece la pena acercarse a ella para ver cómo Susanne Bier trata la maternidad y también comprender de manera eficiente que enseñar al monstruo no siempre es positivo. Y dar paso a la imaginería del patio de butacas puede ser más efectivo que dejar un argumento masticado sin nada que masticar. 

Conclusiones con todos nuestros sentidos

A ciegas se une al repertorio de películas apocalípticas que emplea el fin del mundo como vía para narrar traumas humanos. Susanne Bier ha firmado una obra con una construcción poco común que podría impulsar a catalogarla de rara avis entre su género –puesto que está construida a base de flashbacks- con múltiples referentes de culto a los que recurre y hace referencia sin miedo. 

  • Lo mejor: La capacidad de inmersión que despliega A ciegas y la construcción de su historia. 
  • Lo peor: La presencia de Sandra Bullock resulta indiferente.
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