Batman Vampiro – Review del integral

En circunstancias normales nos gustaría proponeros un cómic, de lo mejorcito de Batman. Sin embargo, lo que hoy nos ocupa es uno de los bodrios más malogrados del sello Else Worlds, el cual recoge verdaderas maravillas como Kingdom Come. Y es que la trilogía de Batman Vampiro, si bien resultó fresca en sus orígenes, acabó convirtiéndose pastiche bastante denso y exagerado, extralimitándose más allá de su propia premisa.

 

Batman Vampiro es la recolección de tres historias de Douge Moench y Kelly Jones, tituladas Lluvia Roja, Tormenta de Sangre y Niebla Carmesí (Red Rain, Bloodstorm y Crimsom Mist en el original). No se trata de lo mejor que haya salido asociado al nombre de Caballero Oscuro, pero sí supuso un precedente que le convirtió en un cómic de culto tras su lanzamiento allá por 1991.

Un Batman vampiro, gótico y sanguinario

batman-vampiro_2La premisa del cómic nos transporta a una Gotham City gótica gótica, ambientada en una realidad en la que predomina una estética a matacaballo entre las películas de terror y casquería de la Hammer y el cine alemán de terror de los años 20 y 30. Con este estilo tan surrealista y, a la vez, retro, Lluvia Roja planteaba la idea de los vampiros y de cómo Batman había de luchar contra ellos. En este aspecto, Doug Moench, su guionista, partía un punto de partida bastante interesante que logró desarrollar con bastante tino a lo largo del primer capítulo, concluyendo la historia con un giro “inesperado”.

 

Ahora bien, tras esta primera conclusión, Moench no ceja en su empeño y comienza el camino de degeneración de un Batman vampirizado que cada vez más y más es presa de la bestia y de la maldad que ha anidado en su no-muerto pecho. Este recurso, por desgracia no ayuda a Moench. El autor lejos de cortarse ni un  pelo, toma el camino de el medio y opta por caer en la salida fácil de la casquería, retratando un Batman más pasado de tuerca y violento que el de Batman v Superman. A medida que avanza Tormenta de Sangre y Niebla Carmesí nos vamos metiendo hasta la cintura en unos lodazales nada gratos de descripciones morbosas y sádicas.

 

Esto quizá supone uno de los peores pecados de la obra, salvo a quien le guste las desmembraciones, evisceraciones y decapitaciones (hay gente para todo, oigan). Ahora bien, el ilustrador Kelley Jones cumple en este aspecto. Su estilo no es muy ortodoxo y recuerda ligeramente a producciones británicas. No obstante, recordemos que Jones es un artista consagrado por sus trabajos en Vértigo y en Dark Horse. Su estilo cruento se adapta a la narración y a los objetivos del guionista, siendo un trabajo muy descriptivo del relato. Además, precisamente sus composiciones y cuadros logran provocarnos, algo que por otro lado es lo que esta obra busca.

 

En otro marco, hemos de señalar que Jones hace un trabajo de escenarios muy interesante. Como os hemos dicho antes, Batman Vampiro cuenta con una atmósfera propia, una mezcla de distintos estilos de cine de terror y sobrenatural. Esa misma logra recrearla Jones, lo cual ya de por sí es una delicia para el amante del género y de este tipo de cine, que encontrará en la obra que nos ocupa un homenaje a esa forma de entender las películas de Terror que a día de hoy no se lleva mucho.

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En resumen, Batman Vampiro no es de lo mejor de Batman, si somos puristas. Como historia de terror y de casquería, no obstante, se encuentra por encima de la media, conteniendo elementos, sobre todo estéticos, bastante interesantes.

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Jesús Delgado

Periodista, friki y cinéfilo. Devoro libros, películas, cómics y todo lo que se me pase por delante. Co-fundador de Cinco 79